Los ghettos y el Holocausto
Los ghettos y el Holocausto
Los Consejos Judíos
La vida cotidiana en los ghettos
La vida cultural en los ghettos
El trabajo en los ghettos
Los ghettos en Europa
La liquidación de los ghettos
Principales ghettos de la Europa Oriental
   
volver
inicio
imprimir
   
 
Los ghettos en Europa

Se establecieron ghettos especiales para judíos deportados desde Rumanía a Transnitria, y reasentados en ciudades y pueblos, en barrios o calles que habían estado ocupados por judíos que habían sido asesinados poco antes por el Ejército alemán.

En Francia se creó un Judenrat central, la Union Generale des Israelites de France (UGIF), en noviembre de 1941, con dos ramas, una en la parte norte de Francia ocupada por los alemanes, y otra en la Francia de Vichy, en el sur. Todas las demás organizaciones judías políticas o públicas fueron eliminadas, aunque muchas continuaron operando ilegalmente, bajo la cobertura de diferentes departamentos de la UGIF, que les permitía combinar sus funciones legales con sus operaciones clandestinas. La UGIF estuvo dirigida por prominentes líderes judíos de antes de la guerra, que no tomaron parte en el arresto, encarcelamiento y deportación, y que trataron de mejorar el destino de los judíos franceses.

En Bélgica, la orden para el establecimiento de un Consejo Judío fue proclamada el 25 de noviembre de 1941, que creó una Association des Juifs en Belgique (AJB), y el Gran Rabino de Bélgica, Solomon Ullman fue nombrado su presidente. La AJB tenía ramas locales en numerosas ciudades belgas, y fue encargada de llevar a cabo un registro de la población judía, que los alemanes pudieron utilizar para los reclutamientos para trabajos forzosos o la deportación.

Durante la mayor parte del tiempo, la AJB cumplió con las órdenes que recibía de los alemanes, provocando un amargo resentimiento entre los judíos. En el verano de 1942, el Consejo notificó a la población las órdenes de los alemanes de presentarse para trabajos forzosos, aunque en realidad se trataba de deportarlos a los campos de exterminio. Como resultado, muchos miembros de la AJB abandonaron sus puestos, y otros establecieron lazos con el movimiento clandestino.

En Holanda, los alemanes establecieron el Joodse Raad, a comienzos de 1941, cuya autoridad estuvo restringida, al principio, a la zona de Ámsterdam, pero que en poco tiempo se extendió al conjunto del país. David Cohen y Abraham Asscher, dos veteranos líderes de la comunidad, fueron nombrados jefes de Judenrat. En la primera fase de su existencia, el Joodse Raad organizó servicios necesarios para la comunidad, pero también desempeñó diferentes tareas para los alemanes, como el registro de la población judía.

En el verano de 1942, al Joodse Raad se le ordenó que preparase listados de personas que serían enviadas a trabajar al Este. Después de un intenso debate interno, el Consejo proporcionó a los alemanes 7.000 nombres. Por esta colaboración y por otras que siguieron, el Judenrat de Holanda fue duramente criticado en esos momentos y en la posguerra.

En Eslovaquia fue creado un Judenrat central, Ustredna Zidov, en septiembre de 1940, centrado en la capital Bratislava y con ramificaciones en otras ciudades. Era la única institución autorizada a representar a los judíos, y sus miembros eran bien conocidos en la comunidad. El Consejo intentó proporcionar a la población los servicios esenciales, ayudando a los necesitados y estableciendo cursos de formación profesional.

Después de las deportaciones de 1942 desde Eslovaquia, incrementó sus actividades en los campos de trabajo, creando talleres y organizando grupos de construcción con el objeto de demostrar a los alemanes que los judíos jugaban un papel vital en la economía del país. Durante las deportaciones se formó un grupo clandestino dentro del Consejo, que realizó esfuerzos de ayuda y rescate, durante los cuales estableció contactos con elementos fuera de Eslovaquia.

En Hungría, la creación de ghettos no empezó hasta la primavera de 1944, después de la ocupación alemana del país. En menos de tres meses, la policía húngara, en coordinación con los alemanes, deportó a casi 440.000 judíos de los ghettos húngaros. La mayoría fueron deportados a Auschwitz-Birkenau. En noviembre, después de un golpe de Estado patrocinado por los alemanes, el partido fascista húngaro estableció formalmente un ghetto en Budapest, en el que fueron internados más de 63.000 judíos, mientras los 25.000 judíos con pasaportes protectivos (emitidos por países neutrales) fueron puestos en un ghetto “internacional”, en otra sección de la ciudad.

En Hungría se estableció un Consejo central en Budapest, en marzo de 1944, bajo el nombre de Zsido Tanacs, y su jefe fue Samu Stern, uno de los líderes de la comunidad en Pest. También se crearon consejos locales en otras ciudades, que cumplían las medidas económicas y administrativas impuestas por los alemanes. Aunque los miembros del Judenrat estaban al corriente de las auténticas intenciones de los alemanes en referencia a la deportación y el exterminio, ya que conocían los hechos que habían tenido lugar en otros países, no advirtieron de esas intenciones a la población judía húngara.

En Rumanía, el Centrala Evreilor fue puesto en funcionamiento en Bucarest a comienzos de 1942, con ramificaciones en diferentes ciudades. La Unión de Comunidades Judías, que hasta aquellos momentos había administrado la vida de la comunidad en el país, fue desmantelada. El Consejo estaba directamente subordinado a Radu Lecca, el oficial rumano a cargo de los asuntos judíos.

El Consejo operaba en cuatro áreas, preparando informes sobre la población judía, reclutando mano de obra, recolectando multas impuestas a los judíos, y organizando la asistencia. Los alemanes controlaban las actividades del Consejo y ejercían presiones sobre el gobierno rumano para usarlo para debilitar la presencia pública y la influencia del Dr. Wilhelm Filderman, que había sido jefe de la Unión de Comunidades Judías, y de otros líderes tradicionales. Estos intentos fracasaron y los líderes tradicionales consiguieron bloquear los esfuerzos alemanes. El Consejo nunca consiguió el reconocimiento de la población judía.

En Grecia, la Gestapo se hizo cargo inmediatamente de los líderes de la comunidad de Salónica, que eran considerados como fuentes potenciales de resistencia. Se ordenó al Consejo creado que proporcionase hombres para el trabajo forzoso y que implementase las medidas económicas. Desde diciembre de 1942, el Consejo perdió toda su autonomía y asumió rápidamente todas las características de un Judenrat, obligado a llevar a cabo las órdenes de los alemanes. Cuando en marzo de 1943 se iniciaron las deportaciones desde Salónica hacia los campos de exterminio de Auschwitz y Treblinka, el presidente del Consejo Koretz intentó frenarlas, apelando a las autoridades griegas, para que interviniesen en beneficio de los judíos, pero todos sus esfuerzos fracasaron.

volver