| |
|
La
liquidación de los ghettos
|
A
pesar de que se organizaron movimientos de resistencia en los
ghettos de Varsovia, Minsk y Kovno, la falta de armamento, el
aislamiento y la falta total de ayuda exterior, se tradujo en
una derrota inevitable.
Entre 1943 y 1944, los ghettos no sólo fueron destruidos,
sino que fueron arrasados por completo.
En algunos ghettos, miembros de la resistencia judía organizaron
insurrecciones armadas. La más grande fue la sublevación
del ghetto de Varsovia, en 1943. También hubo rebeliones
en Vilna, Byalistok y Czestochowa, y en varios ghettos más
pequeños. En agosto de 1944, los nazis completaron la destrucción
de Lodz, el último ghetto importante.
Los levantamientos, cuando tuvieron lugar, fueron generalmente
el resultado del convencimiento de que toda la esperanza de supervivencia
colectiva había desaparecido y cuando la única cuestión
que se plantaba era qué hacer frente a una muerte segura.
|
Tras 1942 y las decisiones adoptadas durante la Conferencia de
Wannsee, la liquidación de los ghettos se convirtió
en un proceso mucho más sistemático.
La vida útil de los ghettos fue muy breve. Creados en su
mayoría a partir de 1940, la mayoría fueron destruidos
a comienzos de 1942, poco después de la Conferencia de
Wannsee.
La destrucción de los ghettos se llevó a cabo como
parte de la política de la “solución final”,
y para ello, los alemanes prepararon campos de exterminio especiales.
Cuando se decidía liquidar un ghetto, se reclamaba a los
judíos que se presentasen voluntariamente para ser transferidos
a un campo de trabajo (algunas veces con la falsa promesa de mejores
condiciones de vida). Pero si la convocatoria no resultaba un
éxito, se realizaban redadas entre los residentes, para
llevarlos forzosamente a las zonas de concentración, desde
donde eran deportados, generalmente en tren, a su destino.
El comportamiento de los Judenräte, en estos momentos, varió
de una zona a otra. En Varsovia, el líder del Judenrat
Czeniakow intentó salvar a los niños de la deportación,
y cuando no pudo, se suicidó antes de participar en su
deportación. En algunos ghettos, pero no en muchos, los
líderes del Judenrat preferían suicidarse antes
de colaborar.
La gran mayoría de los habitantes de los ghettos fueron
inmediatamente eliminados tras su llegada a los campos. Una minoría
eran empleados en trabajos forzosos y fueron asesinados después
de algún tiempo. Sólo un pequeño grupo consiguió
sobrevivir, en ocasiones, después de haber pasado de un
campo a otro.
|
|
| volver |
|
|
|
|