Izbica
Izbica, una pequeña ciudad en el valle del río Wieprz,
era probablemente la más inusual de las comunidades judías
en Polonia. Hasta la Primera Guerra Mundial la ciudad estuvo habitada
únicamente por judíos: había una sinagoga
y ninguna iglesia católica; de hecho, Izbica continúa
siendo la única ciudad de Polonia sin una parroquia católica.
Durante el período de entreguerras, algunas familias polacas
se asentaron en la ciudad, pero la población judía,
mayoritariamente empobrecida y ortodoxa, aún se mantenía
por encima del 90%. De acuerdo con un dicho popular de la región
de Lublin, Izbica era una capital judía, en la que muchos
judíos no hablaban polaco y la ciudad se mantenía
relativamente pobre y provincial.
Durante la ocupación nazi, debido a su ubicación
en una línea ferroviaria que atravesaba la ciudad, Izbica
se convirtió en un centro de tránsito en la región
de Lublin. Ya en los años 1940-1941 se convirtió
en el centro de agrupación de muchos judíos de Lodz,
Glowna, Cáliz, Kolo e incluso Lublin, aunque la culminación
de ese tráfico llegó en 1942, con el comienzo de
la Aktion Reinhard.
|
Entre
marzo y mayo de 1942, unos 12.000-14.000 judíos de la República
checa, Eslovaquia, Alemania y Austria fueron deportados al ghetto
de Izbica. La mayoría de ellos estaban asimilados, y muchos
se habían convertido al cristianismo antes de la guerra,
y eso provocó que no pudiesen adaptarse a las duras condiciones
locales. Los nazis les informaron de que habían sido enviados
al Este a trabajar, pero en Izbica sólo encontraron hambre,
enfermedades y terror.
Un buen número murió de hambre y agotamiento, con
unas tasas de mortalidad que fueron las segundas, después
del ghetto de Varsovia, a pesar de que Izbica no estaba aislada
por un muro impenetrable. Aunque el ghetto estaba oficialmente
abierto, la topografía de la zona hacía casi imposible
moverse libremente.
En la zona de Izbica se asentó un comando permanente de
la Gestapo, consistente en dos oficiales: el SS-Hauptscharführer
Kurt Engels y Ludwig Klemm.
La población judía de Izbica decreció notablemente,
lo que produjo una gran abundancia de casas vacías, y la
sinagoga se convirtió en un almacén para los bienes
confiscados de los deportados.
Con la llegada de transportes distantes a Izbica, Engels decidió
crear una facción checa judía dentro del Judenrat,
así como un servicio de orden checo, que debían
usarse para “remover” a los judíos polacos
del ghetto. Este servicio de orden checo fue deportado en el último
transporte, después de haber participado en las redadas
contra los judíos polacos; fueron deportados a Belzec y
gaseados.
En septiembre de 1942, todos los judíos de los ghettos
vecinos de Krasnystaw y Zamosc fueron reasentados en Izbica, de
forma forzosa.
El 22 de octubre de 1942, Engels se reunió con el Judenrat
y el servicio del orden en su cuartel, para informarles de una
orden de deportación, e hizo responsable a esas dos autoridades
del éxito de la acción. Toda la población
del ghetto, incluyendo al Judenrat y al servicio de orden, junto
a sus familias, debían ir directamente hasta la estación
de tren, donde Engels personalmente seleccionaba a los que debían
marchar y a los que se quedaban.
A comienzos de noviembre de 1942 se llevó a cabo la liquidación
del ghetto. De acuerdo con los testimonios, las SS asesinaron
a unas 2.000 personas durante esta fase final. Antes de la masacre,
los judíos fueron amontonados en el edificio de bomberos
de la ciudad, donde muchos murieron, debido a la falta de aire
fresco y de agua. Desde ese edificio, fueron enviados al cementerio
judío local, donde fueron fusilados y enterrados en tres
fosas comunes. El resto de los judíos de Izbica fueron
transportados al campo de exterminio de Sobibor, durante marzo
y abril de 1943.
Los judíos del ghetto de tránsito de Izbica fueron
enviados a los campos de exterminio de Belzec y Sobibor, aunque
es extremadamente complicado asegurar dónde fueron liquidados.
De acuerdo con los testimonios y las investigaciones, las primeras
dos deportaciones desde el ghetto, el 24 de marzo y el 8 de abril
de 1942, fueron enviados a Belzec; la mayoría de estas
víctimas eran judíos polacos, deportados para dejar
sitio a los judíos procedentes del Oeste. Los transportes
del 14-15 de mayo de 1942, durante el cual los judíos checos
fueron arrestados, fueron enviados a Sobibor; los más jóvenes
fueron enviados a trabajar a Majdanek, mientras que otros fueron
enviados también a Belzec.
|