Kovno
(Kaunas)
Durante la Primera Guerra Mundial, entre los primeros en sufrir
los resultados de la guerra fueron los judíos de Kovno:
el 18 de mayo de 1915, el jefe del ejército ruso, el Gran
Príncipe Nikolai Nikolaiovich ordenó que todos los
judíos, sin excepción, fuesen expulsados de la ciudad.
Esta orden fue inmediatamente ejecutada sin consideración
o piedad: las casas y los negocios judíos fueron ocupados
por la policía y las autoridades militares; los cristianos
lituanos se hicieron con las posesiones judías y asaltaron
sus casas.
Después de la Primera Guerra Mundial, los judíos
de Kovno estaban representados en todos los comités municipales
importantes, y un gran número de oficinistas judíos
estaban empleados en diversas instituciones; se concentraban en
el sector comercial, artesano y profesional de la ciudad. Kovno
era también un centro de estudios judíos, con algunos
de las instituciones judías de estudios superiores más
prestigiosas de Europa, además de poseer una rica y variada
cultura judía. La ciudad tenía casi un centenar
de organizaciones judías, 40 sinagogas, numerosas escuelas
de estudio en yiddish, escuelas secundarias de estudio en hebreo,
un hospital y gran cantidad de negocios. También era un
importante centro sionista.
Esta situación continuó hasta finales de 1926, cuando
tuvo lugar una revolución y los nacionalistas lituanos
tomaron el control político del país, aboliendo
el estatus democrático de los municipios. A partir de ese
momento, el número de judíos de la ciudad comenzó
a decrecer, mientras se extendía un espíritu de
fiero nacionalismo antisemita, especialmente en las oficinas de
la administración local.
Los nacionalistas intentaron eliminar las instituciones financieras
judías en la ciudad, limitando la contribución a
las instituciones educativas judías y eliminando la asistencia
cultural a los judíos. También limitaron el número
de trabajadores de origen judío en la administración.
La intención de los nacionalistas era minar y abolir la
influencia de los judíos en la ciudad, donde al menos el
25% de la población era judía, y su influencia en
la economía era más importante que nunca. Esta situación
provocó que muchos jóvenes se uniesen a diferentes
movimientos sionistas.
El 28 de septiembre de 1939, cuando Alemania y Rusia dividieron
Polonia, Rusia también llegó a pactos con Letonia,
Estonia y Lituania, obteniendo de ellos derechos a tener bases
militares en su territorio. Rusia cedió Vilna, que había
sido parte de Polonia, a Lituania, que había sido su capital
histórica. En compensación, Lituania permitía
que los soviéticos estableciesen bases en su territorio;
se formó un gobierno títere y se organizaron ostentosamente
las elecciones. El 21 de julio, el nuevo Parlamento proclamó
a Lituania como una República Socialista Soviética,
y el 3 de agosto se convirtió en el 14º miembro de
la Unión Soviética.
La ocupación llegó acompañada de detenciones,
confiscaciones y la eliminación de todas las instituciones
libres: las organizaciones colectivas judías desaparecieron
de la noche a la mañana, y cientos de judíos fueron
exiliados a Siberia. Mientras tanto, el frente lituano activista,
fundado por emigrantes lituanos nacionalistas en Berlín,
difundía clandestinamente literatura antisemita en Lituania,
culpando a los judíos de la ocupación soviética.
En 1939, aproximadamente 40.000 judíos vivían en
Kovno, casi una cuarta parte de la población total de la
ciudad. Durante el dominio soviético, entre 1940-1941,
las instituciones de educación hebreas fueron clausuradas
y las organizaciones sociales y culturales fueron eliminadas;
de los cinco diarios en yiddish de la ciudad, sólo continuó
existiendo uno, convertido en el órgano del Partido Comunista.
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El
14 de junio de 1941, cientos de familias judías, entre
ellas los propietarios de factorías, comerciantes, figuras
públicas, y líderes sionistas, fueron detenidos
y enviados al exilio de Siberia.
Pero la recién creada república habría de
tener una vida muy corta. En junio y julio de 1941, después
de la invasión a la URSS, los alemanes ocuparon Lituania.
Durante esa ocupación, Lituania fue incorporada al Reichskommissariat
Ostland, una administración civil que cubría los
Estados Bálticos y Bielorrusia occidental. Sin embargo,
incluso antes de la ocupación alemana, el 24 de junio,
bandas de nacionalistas lituanos comenzaron a atacar a los judíos,
cuyo asesinato continuó tras la llegada de las tropas alemanas,
que se hicieron cargo de los asesinatos.
Miles de judíos fueron trasladados de la ciudad a otras
localizaciones, como el 9º y 7º Fuerte, donde fueron
brutalmente maltratados por los guardias lituanos y fusilados.
Se estima que unos 10.000 judíos fueron asesinados en junio
y julio de 1941. El primer prógrom tuvo lugar el 25 de
junio.
Cuando posteriormente los nazis establecieron el ghetto, distribuyeron
propaganda antisemita que ayudó a inflamar el odio lituano
hacia los judíos. Muchos nacionalistas veían a los
alemanes como liberadores y la propaganda asociaba a los judíos
de lengua rusa con la ocupación soviética, haciendo
de éstos un símbolo del dominio de Stalin. Al mismo
tiempo, se introdujeron reglas que debían controlar las
actividades de la vida diaria de los judíos.
El área del ghetto tenía dos partes: el “ghetto
pequeño” y el “ghetto grande”, rodeado
por alambradas y guardadas por lituanos; las puertas eran controladas
por policía alemana.
Cuando el ghetto fue sellado, en agosto de 1941, contenía
29.760 judíos; en los dos meses siguientes, unos 3.000
judíos fueron asesinados. El 28 de octubre se llevó
a cabo la “Gross Aktion”, en el curso de la que 9.000
personas (la mitad de ellos niños), fueron enviados 9º
Fuerte y asesinados.
Cuando los alemanes obligaron a todos los que quedaban en el ghetto
de más de 16 años a trabajar en las factorías
de apoyo al esfuerzo de guerra, el Consejo decidía quién
era adecuado a cada trabajo, distribuía las raciones alimenticias
y organizó los grupos de resistencia.
Los judíos se utilizaban principalmente para trabajos forzados
en varios lugares fuera del ghetto, especialmente en la construcción
de una base aérea militar en Aleksotas. El Consejo también
creó tallares dentro del ghetto para las mujeres, niños
y ancianos que no podían formar parte de las brigadas de
trabajo, con la idea de que los alemanes no matarían a
los judíos que estaban trabajando para el ejército.
Con el tiempo, en estos talleres llegaron a trabajar 6.500 personas.
Para finales de agosto de 1941, la mayor parte de los judíos
en las zonas rurales de Lituania habían sido asesinados.
En noviembre, los alemanes masacraron también a la mayoría
de los judíos que habían concentrado en ghettos
en las grandes ciudades. Un informe del Einsatzkommando 3, de
diciembre de 1941, declaraba que se podía afirmar que se
había solventado el problema judío en Lituania,
ya que no quedaban más que aquellos destinados a mano de
obra y sus familias.
El siguiente año y medio puede considerarse de relativa
“tranquilidad” en el ghetto de Kovno. Las actividades
de la vida diaria eran administradas por el Consejo de Ancianos
de la Comunidad Judía del Ghetto de Kovno (Ältestenrat
der Jüdischen Ghetto Gemeinde Kauen), dirigido por el Dr.
Elhanan Eles. El Consejo nombraba y supervisaba a la policía
judía, los servicios de salud, asistencia y cultura, a
través de una clínica, un asilo de ancianos, una
cocina comunitaria, una escuela y una orquesta. Había conciertos,
lecturas y otros acontecimientos culturales. Después de
que fuese prohibida la educación pública, se mantuvo
bajo la apariencia de escuelas de formación profesional.
Incluso durante este período de “calma”, la
vida para los judíos del ghetto era muy difícil.
Las autoridades prohibieron, en septiembre de 1942, los embarazos
y los nacimientos, declarando que las mujeres que estaban embarazadas
de más de siete meses debían ser fusiladas, si no
admitían ser sometidas a aborto. A pesar de los riesgos,
algunas mujeres decidieron llevar a término sus embarazos
y esconder a los bebés de los alemanes.
Desde los primeros días de existencia del ghetto, la organización
comenzó a explicar a todos sus miembros y al resto de la
población del ghetto que los niños estaban realmente
en peligro, que debía hacerse lo posible para esconderlos
con familias no judías. Para ello se formó un grupo
de mujeres que fueron responsables de encontrar acomodo fuera
del ghetto para los niños, enseñándoles lituano,
consiguiendo la necesaria documentación, estableciendo
los contactos fuera del ghetto, etc.
En el otoño de 1943, las SS asumieron el control del ghetto
y lo convirtieron en el campo de concentración de Kauen.
El papel del Consejo judío se restringió drásticamente,
mientras más de 3.500 judíos eran dispersados en
los subcampos adyacentes. El 26 de octubre, las SS deportaron
a más de 2.700 personas del campo principal: los considerados
aptos para trabajar fueron enviados a campos de trabajo en Estonia;
los niños y ancianos fueron deportados a Auschwitz.
En diciembre de 1943, más de 60 judíos escaparon
del 9º Fuerte. Las SS les habían asignado la tarea
de exhumar y quemar los restos de judíos que habían
sido asesinados en el Fuerte, como parte de la Aktion 1005, el
intento sistemático de eliminar las evidencias de los asesinatos
masivos en la Europa Oriental. 13 de los escapados se escondieron
en Kovno y documentaron los esfuerzos alemanes para destruir las
evidencias de los asesinatos masivos en el 9º Fuerte.
En julio de 1944, cuando el Ejército Rojo se aproximaba
a Kovno, los alemanes y sus auxiliares lituanos comenzaron la
deportación final de los judíos. Durante cinco días,
incendiaron el antiguo área del ghetto, para forzar a los
judíos a salir de sus escondites. En el proceso, aproximadamente
2.000 judíos murieron, mientras que cientos huían
a los bosques. Los alemanes deportaron a los judíos restantes
a los campos de concentración de Stutthof y Dachau.
El 1 de agosto de 1944, las fuerzas soviéticas liberaron
Kovno, mientras algunos judíos que habían escapado
de la destrucción final del ghetto surgían de sus
escondites. De los supervivientes, 500 vivieron en los bosques
o en búnkers; otros 2.500 sobrevivieron en campos de concentración.
A lo largo de años de dificultades y de horror, la comunidad
judía de Kovno documentó su historia en archivos
secretos, diarios, dibujos y fotografías, que luego fueron
enterrados cuando se destruyó el ghetto. Descubiertos tras
la guerra, los pocos restos de una comunidad que una vez fue próspera,
proporcionan la evidencia del desafío, la opresión,
la resistencia y la muerte de la comunidad judía.
El ghetto contaba también con varios grupos de resistencia
que adquirieron armas, desarrolló zonas de entrenamiento
secretas dentro del ghetto y estableció contacto con los
partisanos de la zona. En 1943 se creó la Organización
Judía de Combate General, compuesta por los principales
grupos del ghetto, consiguiendo que unos 300 combatientes huyeran
del ghetto para unirse a los partisanos; unos 70 murieron en acción.
El Consejo Judío de Kovno apoyó activamente las
actividades clandestinas del ghetto, incluso con algunos policías
judíos; los alemanes ejecutaron a 34 miembros de la policía
judía por tales actividades.
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