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Principales
ghettos de la Europa oriental
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Krakow
El ghetto de Cracovia fue uno de los cinco más grandes
creados en el Gobierno General polaco. Antes de la guerra, Cracovia
había sido un influyente centro cultural para los 60.000-80.000
judíos residentes en ella, pero también para las
poblaciones cercanas.
Cuando los alemanes ocuparon Cracovia, el 6 de septiembre de 1939,
aproximadamente 90.000 judíos vivían en la ciudad.
Las persecuciones de los judíos comenzaron casi inmediatamente:
en el Día de la Expiación de 1939, los judíos
fueron arrestados en la ciudad y obligados a cavar trincheras
para la defensa de la ciudad.
Los oficiales y soldados alemanes, de tanto en tanto, cogían
a judíos en las calles y los maltrataban; en ocasiones,
algunos judíos individuales fueron asesinados, arrestados
o enviados a campos de concentración, de los que muy pocos
sobrevivieron.
En octubre y diciembre de 1939, se llevaron a cabo registros en
cada casa, por parte de las SS y el Ejército, durante los
cuales se impuso un toque de queda a los judíos; aquellos
que se encontraban en las calles eran fusilados en el momento.
La razón oficial de esos registros era que los judíos
escondían joyas, oro y divisas extranjeras que les estaban
prohibidas. Durante estos registros intensivos se causaron fuertes
destrozos a las propiedades judías.
El 23 de noviembre, el Gobernador General Hans Frank estableció
un decreto que ordenaba a todos los judíos que vivían
en el Gobierno General de más de 12 años, llevar
un brazalete con la Estrella de David, antes del 1 de diciembre.
Durante el invierno, los judíos fueron empleados en la
limpieza de la nieve de las calles; también fueron empleados
en trabajos forzosos si eran cogidos en las calles, aunque la
comunidad judía ya aportaba una cuota diaria de trabajadores
que demandaban las autoridades alemanas.
En enero y febrero de 1940, todos los negocios judíos,
excepto las tiendas pequeñas, fueron confiscadas por las
autoridades alemanas, y se creó una institución
especial (Zentrale Treuhandstelle), que administraba las propiedades
confiscadas. Las principales empresas judías fueron entregadas
a alemanes; las más pequeñas y menos importantes
a ucranianos y polacos.
Las autoridades alemanas nombraron un Judenrat, como la autoridad
principal para todos los judíos, que debía tratar
directamente con las autoridades alemanas. Los presidentes de
este organismo fueron el Dr. Marek Bieberstein, el Dr. Artur Rosenzweig
y David Guter.
A finales de enero de 1940, el comandante de Cracovia Schmied
señaló que el número de judíos en
la ciudad era demasiado grande, y que todos los judíos
que no estuviesen empleados en servicios de importancia para los
alemanes debían abandonar la ciudad. La fecha límite
era el 15 de agosto, para aquellos que quisiesen abandonar la
ciudad voluntariamente, con el permiso de llevarse sus muebles,
utensilios de cocina, ropa, etc. Hasta mediados de agosto, más
de 30.000 judíos abandonaron la ciudad, la mayoría
de ellos hacia Varsovia, Kielce, Bochnia, etc.
Sin embargo, el número de “exiliados” voluntarios
seguía siendo demasiado pequeño para las autoridades
alemanas. Schmied ordenó el arresto del presidente del
consejo judío Dr. Biberstein, que fue sentenciado a 18
meses de prisión; posteriormente fue asesinado en el campo
de trabajo de Plaszow, en 1944.
A los judíos de Cracovia se les ordenó obtener una
tarjeta de identidad, de forma que las autoridades alemanas, mientras
se hacía ese trámite, decidían quién
se podía quedar y quién debía marcharse.
A finales de agosto de 1940, miles de judíos abandonaron
la ciudad, llevando con ellos 25 kg de equipaje por cabeza.
Durante los meses de octubre-diciembre de 1940 se dio una llegada
masiva de judíos de otras provincias. El 25 de noviembre,
el Dr. Otto Wachter, gobernador del distrito de Cracovia, ordenó
que:
- El flujo de judíos hacia la ciudad estaba prohibido.
La residencia sólo se permitía para aquellos judíos
que tenían un permiso especial, y los que no lo tuviesen
serían obligados a abandonar la ciudad.
- La expulsión de los judíos debían dirigirla
las autoridades, para evitar su asentamiento en zonas que no eran
adecuadas. Los judíos sin el permiso especial debían
informar entre el 2 y el 11 de diciembre.
- Los judíos que abandonaban la ciudad podían llevarse
hasta 25 kg de equipaje; el resto de sus propiedades debía
entregarse para su venta a través de las autoridades.
Después de esa orden, unos 25.000 judíos abandonaron
la ciudad, y a comienzos de 1941 quedaban en Cracovia unos 13.000
judíos. El 3 de marzo, otro decreto del Dr. Wachter establecía
que los judíos debían trasladarse a un distrito
especial, situado en el suburbio más pobre, mientras la
población cristiana era evacuada. Los judíos debían
trasladarse el 20 de marzo, y sólo podían llevar
30 kg de sus posesiones con ellos; el resto debía ser entregado
a las autoridades.
Este proceso de traslado acabó a finales de abril. Al principio,
a los judíos se les permitía entrar y salir del
ghetto libremente pero pocas semanas después las puertas
del ghetto se cerraron, y nadie podía abandonarlo sin un
permiso especial. Se construyó un muro a lo largo de los
límites del ghetto, con la característica forma
de lápidas judías (matzevahs). El ghetto tenía
cuatro puertas, custodiadas por miembros de la policía
alemana y polaca, asistidos por la policía judía
local, dirigida por Symche Spira, conocido como un colaborador
de los alemanes. Todas las puertas y ventanas que daban al lado
“ario” de la ciudad, fueron tapiadas.
El resultado fue que cada apartamento del ghetto debía
albergar a 4 familias, y muchos de los más desafortunados
tuvieron que dormir al raso.
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En
el ghetto se creó una oficina de empleo (Arbeitsamt), que
empleaba aproximadamente al 60% de la población en diversas
empresas y centros de trabajo fuera del ghetto. Cada trabajador
recibía un permiso para abandonar el ghetto y su tarjeta
de identidad se renovaba mensualmente. Los sueldos eran fijados
por la oficina de empleo, entre 4-5 zloty por día, el equivalente
a 1 kg de pan.
En noviembre de 1941 se redujo el área del ghetto. A comienzos
de 1942, las autoridades alemanas decidieron formar una “Gran
Cracovia”, incorporando 29 pueblos de las proximidades.
El número de judíos que vivían en esas zonas
era muy elevado, ya que muchos judíos de Cracovia habían
encontrado refugio durante la expulsión anterior. Todos
los judíos que vivían en la “Gran Cracovia”
fueron obligados a trasladarse al ghetto que, consecuentemente,
se encontró saturado.
Se crearon también, dentro del ghetto, talleres para judíos:
las factorías alemanas proporcionaban las materias primas
y establecían las órdenes de producción.
De este modo, un gran número de judíos estaban empleados
y evitaban la deportación inmediata.
Desde el momento de su creación, en el ghetto de Cracovia
surgió un movimiento de resistencia judía. Las operaciones
clandestinas, inicialmente, se centraban en dar apoyo a organizaciones
educativas y de asistencia. Los jóvenes izquierdistas del
movimiento juvenil sionista Akiva, que había comenzado
a publicar un boletín clandestino, se aliaron con otras
organizaciones sionistas para formar un núcleo de resistencia
y organizar acciones en el ghetto, apoyados por la resistencia
polaca. El grupo decidió no luchar dentro de los límites
del ghetto, sino que lo utilizaba como base desde la que atacar
objetivos en toda la ciudad. Ejecutó diversas acciones,
entre ellas la colocación de una bomba en una cafetería
frecuentada por oficiales nazis. A diferencia de Varsovia, sus
esfuerzos no llevaron a un alzamiento general antes de que se
liquidara el ghetto.
En una serie de escaramuzas con los alemanes, los resistentes
judíos sufrieron graves pérdidas. En el otoño
de 1944, el resto de la resistencia escapó de Polonia,
cruzando a Eslovaquia y luego a Hungría, donde se unieron
a grupos de resistencia judía en Budapest.
Los alemanes crearon varias factorías dentro del ghetto,
entre ellas las fábricas Optima y Madritsch, en las que
se utilizaban a los judíos para realizar trabajos forzosos.
También se emplearon varios miles de judíos en fábricas
y proyectos de trabajos forzados en el exterior del ghetto.
En enero de 1942, oficiales del SD y la Policía de Seguridad
entraron en el ghetto y anunciaron que todos los judíos
debían entregar sus pieles y prendas de lana; cualquiera
que rechazase la orden sería fusilado, y como advertencia
se ejecutó a un judío que había ocultado
sus pieles.
En febrero de 1942, 140 judíos prominentes, principalmente
intelectuales, fueron arrestados por el Departamento Político
de la Policía de Seguridad, y deportados a Auschwitz; poco
después se notificaba a sus familias la defunción
de los detenidos. El arresto de judíos individuales era
un hecho diario; los arrestados eran enviados a prisión
y desde allí trasladados, en pequeños grupos, a
Auschwitz.
A comienzos de marzo de 1942 se ordenó que todos los judíos
se presentasen para ser inscritos, un proceso que se prolongó
hasta marzo, y todos los judíos recibieron una tarjeta
de identidad.
A comienzos de junio de ese mismo año se produjo la primera
gran deportación. Algunas semanas antes, habían
llegado a Lublin algunos de los “expertos” de Eichmann,
que establecieron las instrucciones de cómo vaciar los
ghettos y llevar a los judíos al exterminio. Fueron informados
por el jefe de la Aktion Reinhard, el SS- und Polizeiführer
de Lublin, Odilo Globocnik.
El 1 de junio de 1942, el ghetto fue rodeado por policías
alemanes y tropas SS. Para calmar a la población judía
y ocultar el verdadero propósito de la acción, los
oficiales del SD y la Policía de Seguridad informaron a
los judíos que se les trasladaba para su asentamiento en
el distrito, debido a que el ghetto estaba saturado, y que no
habría deportaciones a campos de concentración.
Todas las tarjetas de identidad debían ser sometidas a
inspección. Aquellos judíos que trabajaban en factorías
alemanas o en los talleres del ghetto, y aquellos que podían
probar que su trabajo era esencial para los alemanes o para el
mantenimiento del ghetto recibían permiso para quedarse,
junto con sus mujeres e hijos menores de 14 años.
Todos aquellos que no tenían trabajo o estaban incapacitados,
fueron marcados para la deportación; se les permitía
llevarse todas sus posesiones de valor y equipaje hasta 20 kg.
Fueron congregados en una plaza, donde se les confiscaron todos
sus bienes. Durante el proceso, miembros de las SS tomaron fotografías
de la multitud, como evidencia para demostrar que los reasentamientos
se estaban realizando de forma humana. Poco después, la
multitud fue escoltada a la estación de ferrocarril de
Prokocim y trasladada al campo de exterminio de Belzec, donde
todos murieron; aproximadamente 150 judíos que no mantuvieron
el orden, fueron fusilados en el acto. El número de deportados
fue de 7.000 personas.
Las autoridades alemanas no se contentaron con esta primera deportación,
y el 5 de junio de 1942 volvió a hacerse un control de
las tarjetas de identidad judías. El ghetto fue rodeado
por miembros de las SS y la Schutzpolizei, para asegurar que no
había fugas. Aproximadamente 4.000 judíos fueron
deportados a Belzec, de forma similar a lo que había pasado
anteriormente. Poco después se estableció una nueva
reducción del área del ghetto.
La segunda deportación tuvo lugar el 27-28 de octubre de
1942, organizada de una forma similar a la anterior, y cubrió
el conjunto del ghetto; los aproximadamente 4.500 deportados fueron
enviados al campo de exterminio de Belzec.
Cada deportación supuso una reducción del área
del ghetto. Y poco después de cada acción grupos
de trabajo eran asignados a clasificar los bienes judíos
que habían quedado en esa zona: los muebles y otros objetos
de valor eran robados de los pisos desiertos y depositados en
un almacén especial.
A comienzos de diciembre de 1942, el ghetto de Cracovia fue dividido
en el Ghetto A, para los judíos que aún podían
trabajar, y el Ghetto B, para los no trabajadores, especialmente
ancianos, enfermos y niños. Esta separación fue
un paso de gran importancia para la preparación de la liquidación
final del ghetto.
En estos momentos aún se estaba llevando a cabo la construcción
del campo de trabajo forzoso de Plaszow, en el lugar en que se
encontraba el antiguo cementerio judío. Después
que el SS-Untersturmführer Amon Göth tuviese el mando
del campo, en febrero de 1943, la construcción del campo
tomó un nuevo ímpetu. Muchos trabajadores empleados
en el campo que, inicialmente, estaban alojados en el ghetto,
pasaron a quedar alojados en los barracones del campo. Debido
a la rapidez de los trabajos, comenzó a planificarse la
liquidación definitiva del ghetto de Cracovia.
El 13 de marzo de 1943, el comandante de las SS y la Policía
del distrito de Cracovia, SS-Oberführer Julian Scherner,
ordenó la liquidación del ghetto. Debía llevarse
a cabo en dos fases: el 13 de marzo, el Ghetto A fue liquidado
y los aproximadamente 6.000 internados fueron deportados al campo
de trabajo de Plaszow; el 14 de marzo, el Ghetto B, el de los
no trabajadores, fue liquidado: aproximadamente 3.000 personas
fueron asesinadas durante esta acción; algunos de ellos
fueron enviados a Auschwitz (el único transporte masivo
de judíos de Cracovia al campo de concentración
de Auschwitz). La acción fue supervisada por el SS-Sturmbannführer
Willi Haase y el SS-Untersturmführer Amon Göth.
Tras la liquidación del ghetto, la policía judía
y los últimos miembros del Judenrat fueron enviados a Plaszow.
La mayor parte de los miembros de la policía del ghetto
y sus familias fue ejecutada en 1944, según una orden personal
del comandante Göth.
Cracovia siguió siendo el centro administrativo del Gobierno
General hasta que los alemanes abandonaron la ciudad, en enero
de 1945; las fuerzas soviéticas liberaron la ciudad ese
mismo mes.
Entre las personalidades judías ligadas al ghetto de Cracovia
se encuentra, por ejemplo, el director de cine Roman Polanski,
superviviente del ghetto, que recuerda su experiencia de niño
en sus memorias. En los primeros meses, escribe, la situación
era de normalidad con ocasionales momentos de terror: los residentes
cenaban fuera, escuchaban música y los niños jugaban
con la nieve. Otro personaje destacado fue el especulador Oskar
Schindler, que se aprovechó de la mano de obra del ghetto,
seleccionando a empleados con los que comenzó a simpatizar;
en 1942, Schindler vio como los habitantes del ghetto eran brutalmente
conducidos a Plaszow y, desde ese momento, se dedicó a
salvar a algunos de los judíos allí internados,
como se relata en la película “La lista de Schindler”.
Actualmente aún quedan algunos restos visibles del antiguo
ghetto: el hospital de enfermedades infecciosas, el edificio de
la asistencia judía, el hospital judío, el departamento
de trabajo, el edificio de la comunidad judía, la sinagoga
Zucker, la factoría Julios Madritsch, y algunos fragmentos
de los muros del ghetto. Toda esta zona está siendo reconstruida.
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