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Principales
ghettos de la Europa oriental
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Lodz
(Litzmannstadt)
La persecución de los judíos comenzó poco
después de la ocupación alemana, el 8 de septiembre
de 1939. Las leyes raciales de Nürnberg, de septiembre de
1935, fueron aplicadas en Polonia, igual que habían sido
introducidas en Alemania, Austria, y Checoslovaquia.
Desde el 9 de noviembre, Lodz quedó bajo la autoridad del
Gauleiter Artur Greiser, que era un defensor a ultranza de una
rápida y total germanización de las áreas
bajo su mando. En poco tiempo, junto con su subordinado Friedrich
Übelhör, presidente de la región de Kalisz-Lodz,
y Leister, Comisionado de Lodz, Greiser introdujo una serie de
drásticos decretos: los judíos de Lodz quedaron
sujetos a restricciones legales y diversas órdenes y prohibiciones
fueron aplicadas rápidamente, igual que en el Reich, pero
mucho más rigurosamente. La inclusión de Lodz en
el Reich intensificó el terror legal contra los judíos:
las nuevas instrucciones constituían la típica legislación
antijudía, intentando que se llegase a una completa separación
de los judíos del resto de la población, y limitando
su libertad de movimientos.
La primera de estas regulaciones fue anunciada el 31 de octubre
de 1939 por el Jefe de la Policía de Lodz, una orden que
establecía que cada empresa, tienda y negocio judío
debía ser marcado con signos indicando la nacionalidad
de los propietarios, lo que permitió hacer mucho más
sencillo el pillaje de las tiendas y talleres judíos para
los alemanes.
El 14 de noviembre, Friedrich Übelhör anunció
medidas adicionales a estas restricciones: los judíos debían
llevar en su brazo derecho, junto al pecho, sin importar la edad
o el sexo, una estrella judía amarilla; los que violasen
esa norma se enfrentarían a la pena de muerte. También
se introdujo el toque de queda, que prohibía a los judíos
abandonar sus casas desde las 17 a las 08 horas. La orden de Übelhör
de marcar a los judíos fue la primera de este tipo que
se estableció en el Reich, y se hizo sin ningún
tipo de base jurídica. El decreto de Heydrich referente
al marcado de la población judía no fue establecido
hasta el 1 de octubre de 1941, no era aplicable a los niños
menores de 6 años, y las violaciones no era objeto de pena
de muerte, sino de multas o arrestos. Además, la directiva
fue corregida por un decreto del 11 de diciembre de 1939, de Artur
Greiser, el Gauletier del Wartheland, que establecía que
la estrella amarilla debía llevarse en el pecho y la espalda,
en lugar de en brazaletes.
Simultáneamente se introdujeron numerosas medidas de control
policial restrictivas: los judíos no podían pasear
por determinadas calles o entrar en los parques de la ciudad,
y tenían prohibido el uso del transporte público;
todos los judíos empleados en empresas “arias”,
debían ser despedidos.
El pillaje de la propiedad judía se realizó a gran
escala. En los primeros días de la ocupación, la
rapiña estaba fuera de control: invasiones de domicilios,
talleres y tiendas judíos tuvieron lugar en ese período
por soldados y policías alemanes; muchos objetos valiosos
eran robados con la excusa de buscar armas, y los asaltos en ocasiones
acababan con heridos. A menudo, los judíos eran obligados
a pagar un rescate durante esas acciones. En estas acciones también
participaron los alemanes que vivían en Lodz.
Poco después, las autoridades militares, administrativas
y económicas de Lodz comenzaron a introducir una política
de pillaje oficialmente organizado. Las fuerzas militares autorizaron,
a mediados de septiembre de 1939, el inventario de las materias
primas textiles en manos de comerciantes judíos, y su confiscación.
Estas confiscaciones llegaron hasta 1.800.000 de RM en bienes.
El 29 de septiembre de 1939, de acuerdo con un decreto del Ejército,
todas las empresas, talleres y almacenes abandonados por sus propietarios
quedaban en custodia de las autoridades.
El 1 de noviembre, el derecho de las autoridades militares a confiscar
y vender las empresas no pertenecientes a alemanes, quedó
transferido a un nuevo organismo, creado en octubre: el Departamento
Superior de Custodia Este (Haupttreuhandstelle Ost). A partir
de entonces, el pillaje y la confiscación de las empresas
judías se realizó rápidamente, así
como la incautación de materias primas, que fueron trasladas
al Reich.
La expropiación de las propiedades judías en Lodz
se aceleró en noviembre y diciembre de 1939. Las expropiaciones
de materias primas, productos manufacturados, etc., fue organizada
por la sección de Lodz de la oficina del general Bührmann
y la Sociedad Comercial de Lodz, creada en la segunda mitad de
noviembre, para expropiar todos los bienes almacenados por los
comerciantes judíos.
El objetivo principal de las autoridades alemanas era debilitar
a la población judía, destruyendo su base financiera,
de modo que, además de ver sus propiedades confiscadas,
también fueron expulsados de la vida económica.
Se estableció una orden que bloqueaba todas las cuentas
bancarias, los depósitos y los ahorros judíos; no
podían retirar más de 500 zloty a la semana de sus
cuentas bancarias, y no más de 250 zlotys a la semana de
sus cuentas de ahorro; estaba prohibido tener más de 2.000
zlotys en casa.
El 13 de octubre de 1939 se ordenó a los propietarios de
factorías, compañías de transporte y almacenes,
informar de todas las materias primas y bienes producidos después
del 10 de septiembre, especialmente en todo lo referente con materiales
textiles. Todos los bienes fueron confiscados, dejando los talleres
y factorías judías sin materias primas para la producción.
El 18 de octubre, se prohibió a los judíos el comercio
de bienes textiles, pieles y materias primas. La falta de obediencia
estaba sujeta a multas, arrestos o incluso la pena de muerte.
Como consecuencia, la artesanía judía, que había
florecido en Lodz, quedó duramente minada y, posteriormente,
destruida.
El 2 de diciembre, la policía estableció una orden
que excluía a los judíos del trabajo relacionado
con el transporte por carretera, una restricción que dejaba
a miles de judíos sin medios de subsistencia. Los intelectuales,
abogados, profesores, artistas y médicos también
fueron expulsados de la vida económica; en enero de 1940,
el boicot a los médicos judíos forzó a 40
de ellos que vivían en el centro de la ciudad a trasladarse
al distrito judío. Así, la comunidad judía
quedó aprisionada en sus propios apartamentos y viviendas,
gracias a las medidas citadas. Los judíos de Lodz, especialmente
los más pobres, quedaron sin medios de subsistencia.
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Ya
durante los primeros meses de la ocupación se produjeron
redadas constantes de judíos en las calles, que se convirtieron
en el peligro más grande. Eran violentamente expulsados
de sus casas y del transporte, y forzados a realizar trabajos
forzosos para los alemanes.
Para proteger a las personas de esas redadas, la Congregación
Judía, que autogobernaba a la comunidad judía,
ofreció su cooperación con las autoridades alemanas,
en referencia al reclutamiento de trabajadores. La oferta fue
aceptada el 7 de octubre de 1939, y fue establecida una oficina
de empleo (Arbeitseinsatz), que entregaba contingentes de trabajadores
a las autoridades de ocupación. En un principio se entregaban
600 trabajadores por día, aunque ese número se
incrementó, posteriormente, hasta 2.000 al día.
Los judíos no recibían ningún tipo de compensación,
aunque realizaban los más duros trabajos.
Desde el comienzo de la ocupación, las autoridades nazis
usaron el terror contra la población judía: políticos,
activistas sociales e intelectuales fueron detenidos, de acuerdo
con listas preparadas por anticipado, e internados en un campo
de concentración creado en una factoría en Radogoszcz,
donde fueron torturados y asesinados o transportados a los campos
de concentración de Dachau y Mauthausen.
El 10 de noviembre de 1939, las cuatro sinagogas de Lodz fueron
voladas e incendiadas, y el 11 algunas instalaciones judías
fueron rodeadas y casi todos los miembros del Consejo de Ancianos
fueron arrestados; de los 30 miembros, sólo 6 fueron
liberados (el resto fueron torturados y asesinados).
Junto al terror organizado, se produjeron numerosos asesinatos
individuales o “espontáneos”. Uno de estos
prógroms tuvo lugar el 8 de octubre de 1939, llevado
a cabo por alemanes locales, con ocasión de la visita
de Goebbels a Lodz.
En septiembre de 1939, miles de judíos de Lodz decidieron
convertirse en refugiados; algunos intentaron huir a la Unión
Soviética, mientras los más acomodados intentaban
huir hacia occidente y los países centrales. Muchos de
ellos huyeron hacia el Gobierno General. El 12 de diciembre,
las autoridades comenzaron las deportaciones hacia el Gobierno
General, para completar los planes nazis de trasladar a los
judíos y polacos de los territorios anexados al Reich.
Esas acciones fueron realizadas con extrema crueldad y pillaje
de la propiedad. Se estima que unos 71.000 judíos abandonaron
o fueron deportados de Lodz, durante los primeros meses de la
ocupación.
Ya a finales de septiembre y comienzos de octubre de 1939 comenzaron
a extenderse los rumores sobre la creación de un ghetto
en la ciudad. La posición oficial fue detallada en una
circular confidencial de Friedrich Übelhör, que señalaba,
el 10 de diciembre, que en vista de que la completa evacuación
de los judíos de Lodz era considerada impracticable,
debía crearse un ghetto, en la parte norte de la ciudad,
la más descuidada de la ciudad, con un área de
poco más de 4 km2. Esta creación fue completada
a comienzos de febrero de 1940. La orden para crear un distrito
aislado para los judíos fue anunciada por el Jefe de
Policía Johann Schäfer en los diarios locales, el
8 de febrero, con un detallado mapa de la zona y el plan detallado
de reasentamiento de los judíos de otros distritos.
La clausura final del ghetto y su aislamiento total del resto
de la ciudad tuvo lugar el 30 de abril de 1940: fueron instaladas
barreras y alambradas alrededor y a lo largo de sus dos principales
arterias. Los teléfonos sólo podían ser
usados por los oficiales de la administración, y sólo
por asuntos oficiales; el 13 de julio se establecieron las normas
para el intercambio postal entre el ghetto y el mundo exterior:
sólo se permitían postales, que debían
ser claramente escritas en alemán, y mencionando únicamente
noticias personales.
Un año más tarde, en mayo de 1941, las autoridades
alemanas separaron la zona y el ghetto se redujo a 3.8 km2.
Además, quedó cortado en tres partes: al principio
el tráfico entre ellas fue dirigido a través de
puertas especiales que operaban a determinadas horas; sin embargo,
el tráfico era muy lento y en el verano de 1941 se construyeron
tres puentes de madera para peatones.
Los contactos extraoficiales entre judíos y “arios”
se fueron haciendo cada vez más difíciles, por
el hecho de que la ciudad tenía una minoría alemana
de aproximadamente 70.000 personas, leal a las nuevas autoridades
de ocupación.
Las casas más próximas al ghetto fueron demolidas.
La zona del ghetto no tenía un sistema de alcantarillado,
por lo que era imposible entrar y salir furtivamente. Estos
factores hicieron que el ghetto de Lodz fuese más fácil
de guardar que otros ghettos en el Gobierno General, con trágicas
consecuencias para sus habitantes, ya que el contrabando de
comida y medicinas hacia el ghetto quedó virtualmente
imposibilitado.
De acuerdo con los archivos oficiales, desde el 12 de junio
de 1940, 160.320 judíos quedaron encerrados en el ghetto,
de los que 153.849 eran antiguos habitantes de la ciudad y 6.471
procedían de la zona del Warthegau. Entre el 17 de octubre
y el 4 de noviembre de 1941 llegaron 19.722 judíos austriacos,
checos, alemanes y luxemburgueses. Entre el 7 de diciembre de
1941 y el 28 de agosto de 1942, 17.826 judíos procedentes
de los ghettos provinciales del Warthegau (Wloclawek, Glowno,
Ozorkow, Strykow, Lask, Pabiance, Wielun, Sieradz, Zdunska Wola)
fueron deportados a Lodz. En resumen, más de 200.000
judíos del Warthegau y la Europa occidental quedaron
en el ghetto de Lodz.
También fueron creados, dentro del área del ghetto,
campos aislados para gitanos (Zigeunerlager) y para jóvenes
polacos (Polenjugendverwahrlager). Los 5.007 gitanos procedentes
de la frontera austro-húngara (Burgenland) fueron transportados
a Lodz entre el 5 y el 9 de noviembre de 1941. Las condiciones
sanitarias eran trágicas, por lo que unos 600 murieron
de tifus y otras enfermedades. El campo gitano existió
hasta el 16 de enero de 1942, cuando sus habitantes fueron transportados
al campo de exterminio de Chelmo.
El campo para jóvenes y niños polacos comenzó
a funcionar el 1 de diciembre de 1942, con internos de entre
8 y 16 años cuyos padres estaban en campos o prisiones,
procedían de orfanatos, centros educativos o eran niños
sin techo. Un grupo de estos internos eran menores acusados
de cooperación con el movimiento de resistencia, mercado
negro, rechazo a trabajar o pequeños robos. En los años
1943-1944, el campo acogía a 1.086 niños y unas
250 niñas, con unas condiciones de vida muy duras, y
raciones alimenticias por debajo del nivel de subsistencia,
como en un campo de concentración. Los niños mayores
de 8 años estaban obligados a trabajar 10-12 horas al
día, y muchos morían de hambre, enfermedades y
de los malos tratos proporcionados por los guardias. Este campo
existió hasta la liberación de la ciudad.
La administración alemana
La Gestapo tenía el papel preponderante en la supervisión
del ghetto y en la liquidación de sus habitantes. Desde
finales de 1941 la Gestapo funcionó coo una unidad que
llevaba a cabo las órdenes del Departamento Superior
de Seguridad del Reich (RSHA) en referencia a la solución
de la “cuestión judía”.
El puesto de la Gestapo en el ghetto fue creado a finales de
abril de 1940, y su personal consistía en oficiales del
Departamento Judío de la Gestapo de Lodz (IIB4 y posteriormente
IV4b). Junto a la Policía Criminal del ghetto, la Gestapo
participaba en la confiscación de los bienes judíos.
La comisaría de policía del ghetto era conocida
como la “Casa Roja”, por su fachada de ese color.
En el primer período de existencia del ghetto, la Policía
Criminal debía luchar contra el contrabando y el mercado
negro. Posteriormente, su tarea básica fue descubrir
y confiscar las pertenencias de los habitantes del ghetto.
La “Casa Roja” evocaba terribles temores entre la
población judía. En sus celdas se obtenían
informaciones sobre propiedades ocultas, con el uso de sofisticados
métodos de tortura; muchas de las personas encarceladas
murieron, y otros muchos se convirtieron en inválidos.
También el 6º Distrito de la Policía regular
(Schutzpolizei, Schupo) estaba localizado en el ghetto, en el
mismo edificio ocupado por la Gestapo. Cada 50-100 metros se
localizaba un puesto de policía que controlaba la frontera
del ghetto, junto a garitas colocadas estratégicamente
en las intersecciones de las principales calles. La principal
tarea de la Schupo era mantener el orden dentro del ghetto:
junto a los oficiales de la Gestapo controlaban las nuevas llegadas
al ghetto, confiscaban sus bienes (especialmente joyas y dinero),
etc. Sus miembros eran especialmente brutales y usaban sus armas
con frecuencia.
Administrativamente, el ghetto estaba subordinado al Consejo
de la ciudad. Al principio, el alcalde Karol Marder separó
una rama del Consejo para controlar los temas económicos
y de abastecimiento de alimentos.
El 10 de octubre de 1940, esa rama fue transformada en un departamento
independiente, bajo el nombre de Gettoverwaltung (administración
del ghetto), que informaba directamente al alcalde Werner Ventzki.
Su principal tarea era proporcionar al ghetto alimentos y medicamentos,
y administrar las transacciones financieras entre el distrito
judío y el resto de la ciudad. Posteriormente asumió
la tarea de transformar el ghetto en un campo de trabajo, confiscando
los bienes de sus habitantes, y supervisando la explotación
de la mano de obra.
A comienzos de enero de 1942, Hans Biebow y sus delegados Joseph
Hammerle y Wilhelm Ribbe participaron en la selección
de personas procedentes de los ghettos provinciales liquidados
y las deportaciones desde el ghetto de Lodz a los campos de
exterminio. Pronto Biebow comenzó a ser apreciado por
las autoridades centrales y del Warthegau, debido a su trabajo
a la hora de explotar la mano de obra e imponer la idea de la
autosuficiencia financiera del ghetto.
La administración judía
La administración judía, denominada Consejo de
Ancianos (Ältestenrat) informaba a los oficiales de la
Gettoverwaltung. Esta administración judía estuvo
especialmente bien desarrollada en Lodz, debido a que la economía
del ghetto estaba especialmente centralizada. En contraste con
otros ghettos en Polonia, las empresas privadas no fueron permitidas
en Lodz.
El jefe de la administración judía fue nombrado
el 13 de noviembre de 1939, Chaim Mordechaj Rumkowski. El Consejo
de Ancianos nombrado por él debía jugar el papel
de un cuerpo de consejeros, pero en realidad no jugó
ningún papel: Rumkowski se convirtió en el principal
mediador entre la administración judía y las autoridades
alemanas. Los alemanes lo forzaron a cooperar en transformar
el ghetto en un campo de trabajo y a robar los bienes de sus
habitantes, utilizando el chantaje de la amenaza de reducir
las provisiones del ghetto.
Rumkowski recibió un gran nivel de independencia en la
organización interna del ghetto. Tenía autoridad
sobre los asuntos judiciales y policiales, incluyendo el derecho
a arrestar y enviar personas a la prisión; controlaba
la economía y la administración, tenía
potestad para crear nuevos departamentos, oficinas, talleres
y diversas agencias. La estructura de la administración
en el ghetto de Lodz difería de los sistemas usuales
de administración: consistía en departamentos,
cuarteles generales, talleres y varios puestos, que constituían
agencias independientes con diversos grados de competencia.
Entre 1940 y 1944, la administración del ghetto contaba
con entre 27 y 32 agencias, con 13.000-14.000 empleados.
En el cuartel general de esta administración se recogían
los informes de las actividades de cada agencia, se completaban
y se distribuían las órdenes y circulares de Rumkowski;
tuvo un papel fundamental en el robo de los bienes judíos;
y se hacía cargo de los asuntos relacionados con el cementerio
judío. Entre sus principales departamentos estaba el
denominado Secretariado Presidencial, que preparaba informes,
editaba y publicaba las circulares y órdenes de Rumkowski,
distribuía pases y cupones de cominda y preparaba las
tarjetas de identidad.
En octubre de 1940 se creó la Oficina Central de Trabajo,
dirigida por Aron Jakubowicz, que se hacía cargo de todos
los temas de producción en el ghetto y del empleo en
los talleres. Específicamente, actuaba como un intermediario
entre la dirección alemana del ghetto y los talleres,
a la hora de poner en práctica las órdenes de
producción.
Más del 90% de la producción se basaba en órdenes
de las autoridades estatales, principalmente autoridades militares,
policiales y de organizaciones paramilitares. La principal consumidora
de uniformes eran la Wehrmacht, la policía y la Organisation
Todt. La producción del ghetto estaba supervisada por
la Inspección militar del XXI Distrito Militar en Poznan
y el Cuartel General del Ejército en Lodz. El resto de
la producción se destinaba a almacenes y empresas privadas
como AEG, IG Farbenindustrie, J. Neckermann, Asman und Co, Knape
& Sohn, Henckel & Co, Edward Lingel, Vereinigte Frankische
Schuhfabriken und A.G., etc. Estos eran los principales consumidores
de ropa interior, zapatos, bolsas, textiles, muebles, lámparas,
etc.
Los pedidos estatales y privados, en 1944, fueron completados
por 114 factorías y talleres, que empleaban cerca de
70.000 trabajadores, con un provecho de más de dos millones
de Reichsmarks en bienes de producción. Los principales
productores eran los talleres de sastrería, de zapatos,
de productos metalúrgicos, carpintería, productos
de caucho, etc.
En octubre de 1939 se creó un Departamento de Salud,
dirigido sucesivamente por los doctores Dawid Herman, Leon Szykier
y Witkor Millier. Gracias a sus esfuerzos y con la considerable
ayuda de un gran grupo de doctores, organizaron un eficiente
servicio sanitario, que llegó a tener 7 hospitales, 7
farmacias, 4 clínicas, 2 centros de urgencias, 2 clínicas
preventivas para niños y 2 enfermerías para ancianos,
con más de 120 médicos trabajando. Los hospitales
funcionaron hasta mediados de septiembre de 1942, con 2.600
camas; aproximadamente 10.000-12.000 pacientes pasaban por sus
centros mensualmente, mientras que las clínicas servían
a unos 6.000 pacientes mensuales.
El servicio de salud tuvo que luchar siempre con epidemias y
daba asistencia sanitaria a decenas de miles de judíos
y cientos de gitanos, encarcelados en el campo del ghetto, así
como a los niños polacos del centro de internamiento
de menores. Los resultados de ese trabajo siempre fueron negativos,
debido a la falta de alimentos y medicinas. Los hospitales del
ghetto fueron liquidados el 15 de septiembre de 1942, los pacientes
fueron asesinados en los hospitales o deportados al campo de
exterminio de Chelmno, y las instalaciones convertidas en talleres.
A finales de 1942, con el consentimiento de las autoridades
alemanas, fueron creados dos nuevos hospitales (un centro quirúrgico
y uno de aislamiento).
También fue establecido un departamento educativo, en
octubre de 1939, que desarrolló un programa de escuelas
primarias y secundarias. En el año 1940-1941, el ghetto
de Lodz tenía 36 escuelas primarias, 4 escuelas religiosas,
2 escuelas especiales, 2 escuelas gramáticas y una musical,
que en total atendían a más de 14.800 alumnos.
Todas las escuelas tenían sus propios comedores y asistencia
sanitaria. El departamento educativo organizó campamentos
de verano en Marysin, para 10.000 niños y jóvenes.
En octubre de 1941, el departamento educativo y las escuelas
cesaron su función, cuando 20.000 judíos de la
Europa occidental fueron reasentados en el ghetto: los edificios
fueron destinados a alojar a judíos de Praga, Viena,
Berlín, Luxemburgo y Frankfurt. Desde ese momento, la
educación de los niños y jóvenes fue reconducida
parcialmente en secreto y de forma limitada, dentro del programa
oficial de enseñanza profesional para trabajadores.
El Departamento de Abastecimiento comenzó a trabajar
en mayo de 1940, bajo la dirección de H. Szczesliwy.
Su principal tarea incluía la distribución de
alimentos, combustible y medicinas recibidas de las autoridades
alemanas, de acuerdo con un sistema de cupones. Estaba dividido
en siete secciones: cocina, comestibles y pan, tabaco, vegetales,
carbón, carne, cupones de comida.
Las secciones de cocina y cupones de comida intentaban luchar
contra el hambre en el ghetto, estableciendo 462 cantinas públicas
baratas, y desde enero de 1941 73 cantinas municipales y comunitarias.
Esas medidas se dirigían a intentar mantener vivos a
tantos habitantes del ghetto como fuese posible, a pesar de
la constante carencia de alimentos.
Gracias a la distribución racionada de alimentos, la
tasa de mortalidad debida al hambre fue un 50% menor en Lodz
que en el ghetto de Varsovia, que era más rico y tenía
el apoyo del sistema de contrabando de comida.
El Departamento de Alojamiento fue establecido en enero de 1940,
y se hacía cargo del alojamiento de las personas reasentadas
en el ghetto.
El Departamento de Registro funcionó desde mayo de 1940;
desde enero de 1941 estaba conectada con el registro y el Departamento
de Estadística. Sus tareas eran registrar a los habitantes
del ghetto, mantener sus datos y un índice de alojamientos
y direcciones. A partir de 1941, la oficina comenzó a
registrar los nacimientos, matrimonios y muertes y los movimientos
estadísticos de la población dentro del ghetto.
También tenía la función de proporcionar
las direcciones de los habitantes del ghetto a las autoridades
alemanas.
El Colegio Rabínico estaba dirigido por el rabino Szlomo
Trajstman, y funcionó hasta mediados de septiembre de
1942, hasta que fue clausurado por las autoridades alemanas;
los rabinos fueron distribuidos para trabajar en diferentes
administraciones. Las decisiones rabínicas en temas religiosos
y rituales, como matrimonios, divorcios, circuncisiones, estaban
entre sus principales responsabilidades. En julio de 1940, Rumkowski
lo convirtió en una institución civil, para cooperar
con el Registro.
El Banco de Publicaciones fue creado en junio de 1940, por orden
de Friedrich Übelhör, y servía para imprimir
y supervisar la distribución del dinero del ghetto (Markquittungen),
denominados comúnmente “rumki”, en referencia
a Rumkowski. Estos billetes eran los únicos legales en
el distrito judío, otra medida para intentar bloquear
el comercio ilegal con la parte “aria” de la ciudad.
El banco también controlaba los niveles de cambio para
los billetes alemanes y extranjeros.
También se creó un Banco para la Compra de Objetos
Valiosos y Ropa, que compraba marcos alemanes, moneda extranjera,
oro, joyas, alfombras, abrigos de pieles, ropa, colecciones
filatélicas, cuadros, etc., procedentes de los habitantes
del ghetto.
La Oficina Postal del ghetto abrió en marzo de 1940.
A pesar de las considerables limitaciones y la censura postal,
el servicio proporcionaba la oportunidad de mantener contactos
entre el ghetto y el exterior.
El Departamento de Tranvías fue creado en agosto de 1941,
en cooperación con la empresa municipal de tranvías.
En mayo de 1943, el departamento se combinó con el de
Transporte. Se encargaba de los tranvías que conectaban
los principales talleres y la estación de tren. Los tranvías
del ghetto fueron inicialmente utilizados para el transporte
de bienes, materias primas, comida y combustible. Los primeros
convoyes de pasajeros comenzaron en la segunda mitad de 1943,
para transportar a la población al trabajo en los talleres.
El Departamento de Bienestar, o Centro Comunitario, mantuvo
un papel importante en mantener el espíritu de los habitantes
del ghetto: programas musicales, teatro amateur, etc.
La Cámara Superior de Control tuvo un papel muy importante
en asegurar la paz y el orden en el ghetto, junto a la policía
y la administración de justicia, creada en noviembre
de 1940, dirigida por un presídium de 4 miembros, con
Rumkowski como presidente. Se encargaba de todo tipo de delitos
y crímenes, así como de la prevención de
los casos de corrupción: controlaba las actividades de
todos los departamentos, la administración y las asociaciones,
tenía autoridad para expulsar a empleados de sus puestos
y realizar registros de personas, casas y oficinas. También
tenía el derecho de arrestar temporalmente a sospechosos,
hasta que se tomase una decisión sobre su caso por el
Consejo de Ancianos o un tribunal. La Cámara fue eliminada
el 12 de noviembre de 1942.
Rumkowski creó también un sistema de tribunales
y una fiscalía, en septiembre de 1940, dirigida por Stanislaw
Jackobson. Las sentencias eran emitidas de acuerdo con las reglas
de los procedimientos civiles y criminales establecidas por
los abogados del ghetto. El 11 de marzo de 1941 Rumkowski creó
la Corte Sumaria, y se asoció el poder de sentenciar
sin la participación de un fiscal o un defensor. Las
sentencias eran dictadas por un juez, en presencia de dos asesores,
sin derecho a apelación. También operaba un tribunal
juvenil. Las personas sentenciadas eran transferidas a la Prisión
Central que, durante los períodos de reasentamiento,
funcionaba como campo de tránsito, desde el que los deportados
eran trasladados a la estación de ferrocarril.
La policía judía (Ordnungsdienst) fue creada por
Rumkowski en mayo de 1940, y su comandante era Leon Rozenblat.
En 1943, contaba con unos 1.200 hombres, que estaban a cargo
del orden en el ghetto, la lucha contra el mercado negro y tomaban
parte en las deportaciones de los habitantes del ghetto. El
área del ghetto estaba dividida en cinco distritos, con
comisarías. También existía una Sección
Especial, que asistía a los alemanes a la hora de confiscar
las propiedades judías.
Hambre y enfermedades
La forma más importante de exterminio indirecto de los
habitantes del ghetto fue el hambre. En 1940, la ración
calórica diaria era igual que la de los prisioneros regulares
(unas 1.800 kcal.); para mediados de 1942, la ración
fluctuaba en torno a las 600 kcal. El déficit calórico
se incrementó del 40% al 80%, lo que en la práctica
hacía que los habitantes del ghetto sintiesen un hambre
constante, y les provocaba consumición, temblores y la
muerte por hambre.
La tasa de mortalidad debida al hambre se incrementó
en una progresión geométrica. En 1940, el hambre
fue la causa de sólo 206 muertes; pero en 1942, 2.811
personas murieron de hambre, un incremento de más de
10 puntos. En los años siguientes, el hambre siguió
siendo la causa del 18% de todas las muertes del ghetto.
La debilidad generalizada del cuerpo, causada por el hambre,
añadía serios peligros al contagio de enfermedades.
La tuberculosis se incrementó rápidamente, debido
a la falta de vitaminas y la malnutrición: oficialmente,
esta enfermedad fue descubierta en el 20% de la población,
pero más del 60% de los habitantes del ghetto podrían
haber estado infectados. En 1940, 589 personas murieron de tuberculosis;
en 1942, la cifra se incrementó a 2.182 personas; en
los días finales del ghetto, en 1944, la tuberculosis
fue la causa del 39% de todos los fallecimientos. En conjunto,
7.269 personas murieron por tuberculosis en el ghetto de Lodz.
También se produjeron epidemias de otras enfermedades
infecciosas. En 1940 estalló una epidemia de disentería
que mató a 1.117 personas, de los miles afectados. Más
de 6.400 personas contrajeron tifus en el ghetto, de las que
320 murieron.
La proporción de pacientes con difteria, diarrea, escarlatina,
tracoma y meningitis era tres veces más elevada que en
los años de entreguerras.
El hambre, los trabajos forzosos, el incierto futuro y el miedo
constante a la deportación tenían un gran impacto
en el incremento del número de enfermedades coronarias
y del sistema circulatorio. Estas fueron las causas más
frecuentes de muerte, hasta 1942. A mediados de 1942, 3.066
personas murieron de desórdenes cardiovasculares.
La tasa de mortalidad era particularmente alta entre los judíos
de la Europa occidental, ya que, a menudo, se trataba de ancianos
anteriormente ricos, personas que rápidamente perdieron
sus fuerzas y su salud bajo las extremadamente duras condiciones
del ghetto. Durante siete meses de su estancia en el ghetto,
entre octubre de 1941 y mayo de 1942, 3.418 judíos occidentales
murieron.
El número de nacimientos, en estas condiciones, decayó
notablemente. Muchos niños nacían muertos o se
producían abortos espontáneos: durante toda la
existencia del ghetto, sólo nacieron 2.306 niños,
menos que cualquier año individual antes de la guerra.
Terror
y exterminio
Diez días después de que el ghetto fuese sellado,
se estableció una draconiana directiva por el jefe de
la policía de Lodz, el 10 de mayo de 1940. Desde ese
momento, se permitía el uso de armas de fuego sin aviso
contra aquellos judíos que intentasen abandonar el ghetto.
Esta instrucción se convirtió en la base para
la caza “legal” de judíos que se acercaban
a las alambradas del ghetto; algunos fueron abatidos por “deporte”
o por aburrimiento de los guardianes.
El Consejo de Ancianos del ghetto reconocía que los nazis
llevaban a cabo ejecuciones públicas con el objeto de
intimidar a los judíos.
El genocidio de los judíos de Lodz comenzó en
enero de 1942, con el primer transporte de judíos enviado
al campo de exterminio de Chelmno, una acción que se
mantuvo hasta el 15 de mayo.
Los alemanes llevaron a cabo las acciones más destructivas
contra los habitantes del ghetto durante la Allgemeine Gehsperre
del 5 al 12 de septiembre de 1942. Días antes, Rumkowski
había anunciado que por orden de las autoridades alemanas,
unos 25.000 judíos menores de 10 años y mayores
de 65, debían ser reasentados fuera del ghetto.
Los niños, enfermos y ancianos fueron cargados en camiones
que los transportaron a la estación ferroviaria de Lodz,
aunque el número total de deportados fue de 15.681, que
fueron enviados a Kolo, desde donde fueron trasladados al campo
de exterminio de Chelmno, donde fueron asesinados.
Unos 57.000 judíos del ghetto de Lodz, incluyendo a unos
11.000 judíos de la Europa occidental, fueron asesinados
en el campo de Chelmno, calificados por las autoridades nazis
como contrabandistas y criminales. Para el otoño de 1942,
72.745 personas, definidas como “elementos no trabajadores
prescindibles” habían sido exterminadas, mientras
que el ghetto era transformado en un campo de trabajo.
Las deportaciones a Chelmno volvieron a comenzar a mediados
de junio de 1944, después de que se ordenase, a comienzos
de mayo de ese año, por parte del Reichsführer SS
Heinrich Himmler, la liquidación del ghetto. Albert Speer,
más interesado en las cuestiones de producción
de guerra del ghetto, se enfrentó a esa orden de destrucción,
aunque no contaba con el apoyo de las autoridades de la zona,
por lo que la liquidación se llevó a cabo.
Entre el 23 de junio y el 14 de julio de 1944, diez transportes
con más de 7.000 personas salieron de Lodz hacia el campo
de exterminio de Chelmno. Supuestamente como resultado de la
intervención de Speer frente a Hitler, la acción
liquidación cesó el 15 de julio. Pero cuando se
informó del levantamiento del ghetto de Varsovia, el
1 de agosto, se notificó a Rumkowski que se reanudaría
la evacuación de judíos hacia el Altreich.
Los llamamientos de Rumkowski y de las autoridades alemanas
solicitando voluntarios para la evacuación fueron desatendidos:
sólo unas pocas docenas de personas se presentaron en
los puntos de reunión; aún quedaban en el ghetto
más de 72.000 personas. A partir de ese momento, durante
20 días, las autoridades alemanas comenzaron a bloquear
las calles y organizar redadas, hasta que el 29 de agosto de
1944 partió el último transporte de judíos
de Lodz hacia el campo de exterminio de Auschwitz; la mayoría
de los deportados murieron en las cámaras de gas de Birkenau.
En agosto de 1944, el ghetto cesó de existir, excepto
un pequeño comando de limpieza y un puñado de
personas escondidas, aproximadamente 600 personas, que fueron
enviadas a campos de trabajo en Konigswustehausen, cerca de
Berlín, y a algunas factorías de Dresde.
Chaim Mordechai Rumkowski y su familia fueron transportados
al campo de Auschwitz-Birkenau, el 28 de agosto de 1944, y asesinados.
De los 72.000 judíos deportados a Auschwitz, sólo
unos 5.000 sobrevivieron.
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