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Principales ghettos de la Europa oriental


Riga

Riga, la capital de Letonia, fue fundada en el siglo XIII. Durante su historia estuvo bajo dominio alemán, polaco, sueco y ruso. Desde 1918 a 1940 fue la capital de una Letonia independiente. En 1940 fue anexionada a la Unión Soviética, con el resto de Letonia, y se convirtió en la capital de la República Socialista Soviética de Letonia.

Los judíos se asentaron por primera vez en Riga en el siglo XVII y, aunque fueron expulsados de la ciudad en 1742, pocas décadas después volvían a vivir allí. En 1935, la población judía de Riga era de 43.000 personas, aproximadamente la mitad del total de judíos de Letonia, y el 11% de la población total de la ciudad.

Riga era el centro político y cultural de los judíos letones: tenía escuelas judías en lengua hebrea, yiddish, rusa o alemana; había seminarios para profesores de guardería, una academia rabínica, una “universidad popular”, un teatro, numerosos hospitales, instituciones de asistencia y tres diarios yiddish, además de numerosas publicaciones periódicas en diferentes lenguas.

El 1 de julio de 1941, las tropas alemanas ocuparon Riga. Miles de judíos, entre ellos soldados que servían en el Ejército Rojo, intentaron huir de la ciudad cuando estaba siendo evacuada, pero otros muchos judíos de otras zonas que habían encontrado refugio en Riga quedaron atrapados.

El mismo día de la ocupación, unidades de voluntarios letones comenzaron a arrestar a hombres judíos por miles, que fueron encarcelados en las prisiones de Centralka y Terminka, en cuarteles de policía y en celdas del cuartel general de Perkonkrust (Cruz de Truenos), la organización fascista letona. Los presos fueron asesinados en los bosques cercanos, pero no se sabe el número exacto de los mismos. En el momento de iniciarse el prógrom, los judíos fueron obligados a realizar trabajos forzosos, quedaron sujetos a asaltos, violaciones, quedaron fuera de los canales de distribución de alimentos y se les negó el tratamiento en los hospitales.

Muchos judíos fueron expulsados de sus casas para alojar a alemanes y sus bienes, muebles y otros objetos de valor, fueron confiscados. El 4 de julio, los voluntarios letones incendiaron la Sinagoga Chor, en el centro de Riga, dejando sólo la sinagoga Petstaves, ya que los edificios de alrededor estaban ocupados por letones.

Entre julio y octubre de 1941, los alemanes introdujeron un decreto antijudío tras otro: las propiedades judías quedaban confiscadas, los judíos debían registrarse e identificarse con una Estrella de David; no podían usar el transporte público, caminar por las aceras, frecuentar lugares públicos, asistir a instituciones educativas, practicar una profesión (excepto los médicos que podían asistir sólo a pacientes judíos), etc. Cualquier propiedad aún en manos de judíos fue puesta bajo estricto control, y se hizo oficial la obligación de los judíos de realizar trabajos forzosos.

A mediados de agosto de 1941 se estableció un decreto que ordenaba a todos los judíos del ghetto que debían trasladarse al distrito Moscú, un suburbio al norte de Riga, poblado por judíos y rusos pobres. En el momento en que el ghetto fue sellado había 29.602 judíos concentrados allí (15.738 mujeres, 8.212 hombres y 5.652 niños). Se construyó una alambrada alrededor del ghetto y se apostaron guardias letones en las puertas, para supervisar las entradas y salidas. El ghetto no disponía de condiciones sanitarias y el abastecimiento de agua era totalmente inadecuado.

Incluso antes de que el ghetto fuese completamente aislado del resto del mundo, fue creado un Altestenrat (Consejo de Ancianos), dirigido por Michael Elyashov, y se formó una policía judía del ghetto, bajo el mando de Michael Rosenthal. El Consejo y sus secciones y comités hicieron numerosos esfuerzos para mejorar las condiciones de vida en el ghetto, estableciendo un hospital, una clínica médica y una farmacia, junto a un asilo de ancianos, lavandería, zapatería y otros servicios en los que personas discapacitadas podían encontrar trabajo.

Un departamento laboral proporcionaba mano de obra a los alemanes: los menos cualificados eran empleados en trabajos especialmente duros, y los cualificados y artesanos, en sus ocupaciones regulares. Unos cuantos judíos con habilidades técnicas especiales recibieron un tratamiento especial. Las mujeres eran principalmente empleadas en las cocinas y trabajos de limpieza.

Ocasionalmente, algunos grupos de trabajo eran enviados a trabajar fuera del ghetto, en minas, en granjas o en la construcción del campo de concentración de Salaspils, que se estaba construyendo en una zona cercana. En el momento de la liquidación del ghetto, 4.000 hombres y unas 1.000 mujeres estaban listadas como trabajadores, de un total de 8.000 y 16.000, respectivamente.

El 11 de octubre de 1941, Himmler nombró al SS-Obergruppenführer Friedrich Jeckeln como HSSPF Ostland. Según un testimonio de posguerra, cuando ambos se encontraron, en noviembre de 1941, Himmler le indicó que “todos los judíos de Ostland habían de ser destruidos hasta el último hombre”.

El 19 de noviembre, los alemanes separaron a los judíos que podían trabajar del resto del ghetto, trasladándolos a una zona rodeada de alambradas en la parte noreste del ghetto, que tres días antes había sido limpiada de habitantes. Esta zona pasó a conocerse como el “ghetto pequeño”.

El 30 de noviembre, se prepararon en Riga las medidas más elaboradas: el ghetto fue acordonado, los comandos de trabajo judíos salieron del mismo bajo escolta, mientras que filas de autobuses esperaban fuera de las puertas del ghetto. En los bosques de los alrededores habían sido cavadas las fosas comunes, por prisioneros de guerra soviéticos. Según un informe de los Einsatzgruppen de enero de 1942, parece que en esta fase se asesinó a unas 10.600 víctimas.

Una segunda acción tuvo lugar en Riga el 8 de diciembre, casi a la misma escala que la anterior. Durante esta acción, toda la población del “ghetto grande” fue asesinada, incluyendo a muchos de los miembros del Consejo.

En conjunto, al menos 24.000 personas fueron asesinadas en Riga, aunque algunas estimaciones llegan a 27.800 personas. Del conjunto de la comunidad judía de Riga sólo 4.500 hombres y 300 mujeres quedaron después de esas acciones; pero poco después llegó uno de los primeros transportes con judíos del Reich, de una larga serie, que ocuparon los puestos vacíos. Debido a la llegada de los transportes del Reich y a la presencia de tropas de la Luftwaffe cerca de las zonas de ejecución, las acciones de Riga crearon una gran cantidad de rumores y especulaciones.

Habiendo “limpiado” el “ghetto grande”, los alemanes procedieron a repoblarlo con judíos de otras zonas, especialmente del Gran Reich: Alemania, Austria y el Protectorado de Bohemia y Moravia. Los alemanes crearon un ghetto separado, con sus propias instituciones, que pasó a ser conocido como el “ghetto alemán”. Entre diciembre de 1941 y la primavera de 1942, 16.000 judíos del Reich fueron internados en este ghetto, aunque la mayoría fue asesinada durante las siguientes acciones.

El “ghetto pequeño” fue reorganizado bajo el control de A. Kelman, uno de los líderes de la organización deportiva judía Maccabi. Una pequeña proporción de los habitantes del ghetto fueron empleados en las instituciones del ghetto, pero la mayoría trabajaba fuera; algunos de esos “trabajadores exteriores” comenzaron a vivir en sus lugares de trabajo. Grandes grupos trabajaban en labores estacionales fuera del ghetto, principalmente en granjas y minas.

Como las raciones oficiales de alimentos del ghetto eran mínimas, estos trabajadores tenían la oportunidad de incrementarlas con raciones suplementarias conseguidas por los judíos en los lugares de trabajo, introduciendo después esos alimentos como contrabando. Este contrabando, que incluía combustible y medicinas, continuó constantemente, aunque estaba estrictamente prohibido, bajo pena de muerte.

El 8 de febrero de 1942, 380 judíos de Kovno, hombres, mujeres y niños, fueron deportados a Riga, y otros 300, también procedentes de Kovno, el 24 de octubre de ese año. Los recién llegados instalaron tiendas de comida y panaderías clandestinas, y ayudaron a organizar clases para los pocos niños que quedaban en el ghetto. Se estableció una escuela y una cocina especial para los niños, y se introdujo un programa de eventos culturales.

A comienzos de enero de 1942, se dieron los primeros pasos para crear una organización clandestina, que llegó a convertirse en una red de 25 células secretas, con entre 200 y 300 personas implicadas; 28 de los 40 policías del ghetto estaban implicados en esas células. La organización clandestina contactó con otros grupos ilegales fuera del ghetto, con la esperanza de unirse a los partisanos. La principal intención de los miembros clandestinos era conseguir armas, principalmente introduciéndolas en el ghetto de contrabando por los judíos que trabajaban en almacenes alemanes; también se inició un programa de entrenamiento con armas.

El 28 de octubre de 1942, las fuerzas de seguridad alemanas, habiendo descubierto la existencia del movimiento ilegal, no perdieron tiempo en su eliminación, y tomaron acciones punitivas contra el “ghetto pequeño”. Ese mismo día, grandes grupos de sospechosos fueron detenidos; el 31 de octubre, 108 judíos incapaces de trabajar, pero que no tenían nada que ver con la clandestinidad, fueron ejecutados. Los policías del ghetto fueron convocados por su comandante, alineados y ejecutados. Algunos que consiguieron escapar a la matanza, fueron capturados y asesinados.

El 1 de noviembre de 1942, el “ghetto pequeño” dejó de existir como una parte separada, y fue incorporado al “ghetto alemán”. Desde ese momento, Riga sólo tuvo un ghetto, dividido en dos secciones: la sección “R”, para los judíos del Reich, y la sección “L”, para los judíos letones, que tenían un representante en el Consejo del ghetto; se unificó la policía judía, bajo el mando de un judío alemán, aunque tenía dos unidades, una de judíos alemanes y otra de letones. Todos estos cambios tuvieron como efecto agravar aún más las tensiones existentes entre los judíos del Reich y los letones.

En este período, cada vez más judíos comenzaron a vivir en sus lugares de trabajo, que se convirtieron en unidades separadas, con su propia dirección interna. El ghetto fue vaciado gradualmente, y sólo quedó un tenue contacto entre los diferentes grupos.

En el verano de 1943, los alemanes redujeron aún más el ghetto, transfiriendo a algunos de sus habitantes al campo de Kaiserwald y a otros a sus lugares de trabajo o a campos de trabajo que se convirtieron, posteriormente, en campos satélite de Kaiserwald.

En noviembre, los alemanes llevaron a cabo grandes Aktionen en lo que quedaba del ghetto de Riga y en los lugares en los que estaban empleados los judíos. En diciembre, cuando el proceso de limpieza del ghetto había sido completado, los alemanes devolvieron la zona al municipio de Riga.

En 1944, con el ejército soviético avanzando hacia la frontera letona, los alemanes lanzaron una operación diseñada para eliminar los restos de los crímenes que se habían cometido en la zona. Grupos especiales de judíos debían reabrir las fosas y quemar los cuerpos; cuando cumplían su cometido, el Sonderkommando era eliminado a su vez. En junio, con el ejército soviético en la frontera letona, se lanzó una nueva acción en la que asesinaron a la mayoría de los prisioneros judíos de Kaiserwald y sus campos satélite.

Los judíos supervivientes fueron enviados a campos de concentración fuera de Letonia, principalmente a Stutthof, cerca de Danzig. El 13 de octubre de 1944, el Ejército Rojo liberó Riga; pocos días después, unos 150 judíos, entre ellos algunos niños, salieron de sus escondites.

Tras la guerra, las autoridades soviéticas animaron a ciudadanos del interior de la URSS, incluyendo a un gran número de judíos, a reasentarse en Riga. En 2005 se estimaba que había unos 9.000 judíos en Riga, de una población total de 800.000 personas.

En 1962 se erigieron memoriales a las víctimas de Rumbula (la zona de ejecuciones) y la as víctimas del bosque de Bikernek, en 2001. El 31 de octubre de 1967 fue inaugurado el Parque Memorial de Salaspils. También se erigió un memeorial en Kaiserswald, el 29 de junio de 2005.


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