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Principales ghettos de la Europa oriental


Varsovia

Varsovia tuvo población judía desde el siglo XV, y durante el XIX, esa población creció rápidamente, convirtiéndose en la comunidad judía más grande de Europa, y en el siglo XX en la segunda más importante, después de la de Nueva York. Los judíos vivían por toda la ciudad, pero predominantemente en la parte NE, donde había calles exclusivamente habitadas por judíos.

En 1935, la ciudad tenía una población de 1.300.000 personas, y en el momento de comenzar la guerra, la población judía era de 337.000 personas, aproximadamente el 29% del total; esta cifra se había incrementado hasta 445.000, en marzo de 1941.

Los alemanes llegaron a la ciudad entre el 8 y 9 de septiembre de 1939. En pocos días habían rodeado la ciudad y lanzado numerosos ataques aéreos y de artillería, que causaron numerosos daños y víctimas civiles.

Desde los primeros días de la ocupación, los judíos quedaron sujetos a los constantes ataques y discriminaciones, destinados a dejarlos fuera de las líneas de abastecimiento de comestibles, obligarlos a trabajos forzosos y a la violación de sus vestidos y peinados tradicionales. Profesores, artesanos, profesionales y miembros de instituciones culturales y de asistencia perdieron sus empleos sin ninguna compensación.

El 23 de noviembre, Hans Frank, Gobernador General, decretó que todos los hombres, mujeres y niños mayores de 10 años debían llevar en público un brazalete blanco con la Estrella de David en azul. Además, las tiendas judías debían quedar marcadas, se restringió su acceso al transporte público, y los aparatos de radio de judíos y polacos fueron confiscados desde el 1 de diciembre. Las medidas más duras llegaron en el ámbito de los temas económicos, como la prohibición de comprar para los judíos o la venta de las empresas judías sin ningún tipo de compensación, decretada por el Dr. Ludwig Fischer, Gobernador del Distrito de Varsovia, el 17 de octubre.

En lugar de las numerosas instituciones anteriores, sólo dos elementos fueron permitidos por las autoridades alemanas: el Consejo Judío y la organización de autoayuda judía. El Consejo Judío mantuvo diferentes departamentos: alojamiento, salud, trabajo, aprovisionamiento, servicio del orden, producción, representación de los trabajadores, etc. El personal del Consejo era aproximadamente de unas 6.000 personas.

En noviembre de 1939 siguieron apareciendo decretos que establecían que debían depositar su dinero en cuentas bancarias bloqueadas. Esto hacía imposible que llevasen a cabo actividades económicas, especialmente fuera de los círculos judíos. Además de bloquear las cuentas bancarias y frenar las actividades económicas, también se inició la confiscación de las empresas, excluyendo las pequeñas tiendas en las zonas predominantemente judías; los propietarios y directivos judíos eran expulsados de sus puestos, y sólo eran mantenidos en sus puestos en beneficio de los nuevos propietarios.

Ya en las primeras fases de la ocupación, los activos acumulados en el pasado fueron vendidos para asegurar el abastecimiento alimenticio y que la vida pudiese continuar. Con el paso del tiempo y el agotamiento de esas fuentes, los judíos se enfrentaron a la lenta muerte por hambre y enfermedades.

El Judenrat era el único organismo oficial con el que trataban las autoridades alemanas, facilitando así el estrangulamiento del pueblo judío. Poco a poco se hizo evidente que el número de casos de asistencia social se iba incrementando, y que debía crearse una organización equipada para hacerse cargo de esos casos y servir para abastecer las necesidades de la población del ghetto.

El Comité Conjunto de Distribución Americano promocionó la organización de la ZTOS (Sociedad de Ayuda Mutua Judía), para asistir a 250.000 personas durante la Pascua de 1940. Esto se consiguió mediante la creación de cocinas populares que, en su momento de máxima extensión, llegó a tener más de un centenar de esas cocinas, distribuidas por todo el barrio judío.

En marzo de 1940 se produjo una oleada de violentos ataques a judíos, por parte de bandas polacas, que robaban a judíos en las calles, mientras el resto observaba pasivamente. Poco después, esos ataques se transformaron en un prógrom que duró más de una semana, y que sólo acabó cuando las autoridades alemanas ordenaron su cese.

Los primeros intentos de crear una zona exclusiva de judíos en la ciudad fue propuesta por las SS en noviembre de 1939, pero en esos momentos el gobernador militar, General Karl Ulrico von Neumann-Neurode, frenó el plan. Sin embargo, en febrero de 1940, Waldemar Schön, el oficial a cargo de los planes de evacuación (Abteilung Umsiedlung), recibió la orden de preparar planes para el establecimiento del ghetto.

El 12 de octubre de 1940, el presidente del Judenrat Czerniakow fue informado del decreto de establecimiento del ghetto, y se le dio un mapa tanto de la zona del ghetto como de la zona alemana. El 14 de octubre fue publicada la proclamación del ghetto, que significaba que más de 140.000 polacos debían abandonar sus casas, y que 104.000 judíos debían tomar su lugar. Así, aproximadamente el 30% de la población de Varsovia fue confinada a sólo el 2.4% de la ciudad.

A mediados de noviembre de 1940, el ghetto judío de Varsovia fue sellado con un muro, construido por la firma alemana Schmidt & Munstermann, que fueron pagados por la comunidad judía para construir el muro. Esta misma empresa ayudó a la construcción del campo de exterminio de Treblinka, dos años más tarde.

Los alemanes no utilizaban el término “ghetto”, sino que llamaba a esta zona el distrito judío (Jüdisches Wohnbezirk). Se creó también una policía judía (Jüdischer Ordnungsdienst), principalmente para combatir el contrabando y mantener el orden en el ghetto, que llegó a alcanzar los 2.000 miembros; el líder de la policía judía, nombrado por Czerniakow, era Josef Szerynski, un coronel de la policía polaca, cuyo nombre había sido Shinkman, antes de su conversión al catolicismo. Szerynski fue detenido en mayo de 1942 y sustituido por su segundo, Jacob Lejkin; Szerynski sobrevivió a un intento de asesinato del movimiento clandestino judío, en agosto de 1942, pero se suicidó en enero de 1943.

Las raciones alimenticias destinadas a los judíos de Varsovia consistían únicamente en 181 calorías, aproximadamente una cuarta parte de las raciones polacas, y mucho menos de lo destinado a los alemanes. Estos niveles alimenticios totalmente inadecuados redujeron al ghetto a una lenta muerte por hambre, como reflejan las tasas de mortalidad: durante 1941, las muertes mensuales en enero pasaron de 898, a su máximo en agosto, con 5.560; en mayo de 1942 fueron 3.636 personas. La tasa media de mortalidad mensual para los meses entre enero de 1941 y mayo de 1942 fue de 3.882 personas.

Durante el año 1940, aproximadamente 11.000 judíos fueron enviados a campos de trabajo en Varsovia, Lublin y Cracovia; algunos fueron enviados a campos de trabajo en Belzec o a la construcción de fortificaciones en la frontera soviética.

En el verano de 1941 llegaron al ghetto los primeros industriales alemanes, con la autorización para operar en el distrito de Varsovia. El primero en aparecer en escena, en julio, fue Bernard Llaman, propietario de una carpintería. En septiembre, la Compañía Fritz Schulz entró también a operar en el ghetto. El más influyente entre estos hombres de negocios fue Walter Caspar Többens, de la industria textil, que inicialmente empleó a 4.500 trabajadores judíos, y que jugó un papel determinante durante las deportaciones del verano de 1942, cuando las personas que intentaban entrar a trabajar en los talleres pagaban enormes sumas de dinero por ese privilegio; en esos momentos llegó a tener una plantilla de 12.000 trabajadores judíos.

Una parte vital de la vida diaria de los judíos eran las operaciones de contrabando a través de los edificios que bordeaban el ghetto, las puertas del mismo o sobre el muro. Judíos, polacos y alemanes estaban todos relacionados con este comercio; los niños y las mujeres también jugaban un papel importante, aunque a una escala menor: : cientos de niños de 4 o 5 años salían del ghetto hacia la “zona aria”, introduciendo de contrabando comida en el ghetto. Aquellos relacionados con estas actividades arriesgaban sus vidas, y corrían el riesgo de ser fusilados al instante, capturados por la policía judía y probablemente ejecutados. De acuerdo con Czerniakow, los contrabandistas de comida representaban el 80% de todos los productos que llegaban al interior del ghetto.

Personas como Yitzhak Gitterman y Emanuel Ringelblum, organizaron y dirigieron diversas agencias de autoayuda, como la Asociación Central para el Cuidado de los Huérfanos, que organizaba escuelas y proporcionaba comida, ropa y alojamiento. Estas organizaciones empleaban a centenares de personas, ofreciendo diariamente un plato de sopa como salario, y operaban independientemente del Consejo Judío.

En enero de 1942 cesó el apoyo financiero del Comité Conjunto de Distribución Americano, debido a la entrada de Estados Unidos en la guerra, en diciembre de 1941. Las organizaciones de autoayuda dejaron de depender de las donaciones voluntarias y fueron autorizadas a imponer tasas.

Entre los elementos más importantes de la autoayuda estaban los “comités de casas”, que funcionaban en casi cada edificio de alojamientos. Imponían un doble pago mensual a los residentes, uno en beneficio de la autoayuda, y otro para las necesidades del edificio mismo. Recogían comida de cada familia que tenía posibilidades de hacer donaciones y la distribuía entre las familias en peores situaciones. Además, evaluaba los recursos de cada uno e imponía pagos mensuales en cada caso. El dinero era entregado a un fondo central, que apoyaba a las cocinas populares. Para mantener su efectividad, el comité usaba sólo los recursos a su alcance, que era avergonzar a aquellos que se mostraban egoístas: las familias que podían hacer una contribución pero rechazaban hacerla, encontraban sus nombres a la entrada de su edificio.

Los alemanes intentaron prohibir los servicios religiosos públicos y privados, pero los servicios diarios continuaron celebrándose en casas privadas. En la primavera de 1941, la prohibición fue abolida y se permitió la reapertura de las sinagogas. La Gran Sinagoga fue reabierta en junio de 1941, en una ceremonia festiva.

También las escuelas fueron prohibidas en el ghetto, pero Czerniakow, que se preocupaba apasionadamente por la educación de los jóvenes, consiguió que las autoridades alemanas permitieran la reapertura de las escuelas. En 1941 se pudieron reabrir numerosas escuelas elementarias, que comenzaron en octubre, y fueron, sin lugar a dudas, las únicas clases en la historia del ghetto. Finalmente, durante el otoño de 1941 se abrieron 16 escuelas, bajo los auspicios de las organizaciones educativas judías anteriores a la guerra. Aproximadamente 10.000 niños judíos comenzaron esas clases (aproximadamente el 20% de los niños judíos del ghetto).

También se autorizó el mantenimiento de las escuelas de adiestramiento profesional, destinadas a incrementar la producción entre los artesanos judíos. Los primeros cursos profesionales se iniciaron en 1940, pero alcanzaron su nivel máximo tras el establecimiento del ghetto. A mediados de 1941, el número total de estudiantes que asistían a estos cursos era de 2.454.

La vida cultural del ghetto floreció, a pesar de todas las privaciones, dirigidas por organizaciones clandestinas. Se llevaban a cabo sesiones literarias y conciertos, para mantener vivo el espíritu de la cultura y la historia judía. Estas sesiones eran especialmente importantes, debido al deseo de los alemanes de destruir cualquier vestigio de la herencia judía. Las bibliotecas clandestinas hacían circular libros prohibidos por los alemanes, y los 80 miembros de la orquesta sinfónica daban conciertos de compositores alemanes, aunque los compositores judíos estaban prohibidos por las autoridades alemanas, la orquesta tocaba obras también de esos compositores.

Escritores y poetas bien conocidos continuaron trabajando en el ghetto, y se realizaban obras teatrales, en los dos teatros polacos y uno yiddish establecidos. La audiencia principal de estos eventos era la élite del ghetto, que prefería el entretenimiento ligero para olvidar los horrores de la vida diaria.

Una de las empresas de este tipo más importantes fue el archivo Ringelblum, denominado “Oneg Shabbat” (alegría del sábado). Aunque no fue directamente iniciado por motivos políticos, el archivo dependía del apoyo de los líderes públicos y de las organizaciones clandestinas. El material recogido por el archivo Ringelblum consistía en decenas de miles de páginas, documentos, notas, diarios y una rica colección de periódicos clandestinos. Esta es la colección más importante para la investigación del destino de los judíos bajo la ocupación nazi de Varsovia y de Polonia en general. En total se estima que se recogieron cerca de 50.000 documentos históricos, incluyendo ensayos sobre varios aspectos de la vida en el ghetto, diarios, memorias, colecciones de arte, publicaciones de la prensa ilegal, trabajos escolares, carteles, entradas de teatro, recetas, etc. Estos documentos fueron escondidos en tres lugares separados, y dos de ellos han sido recuperados; se estima que el tercero se encuentra enterrado bajo el edificio de la embajada de China.

En los meses anteriores a la Gran Deportación que comenzó el 22 de julio de 1942, el ghetto estaba lleno de rumores y presagios sobre las deportaciones. Como práctica común en todas las grandes deportaciones, las fuerzas de seguridad alemanas llevaron a cabo una incursión en el ghetto, el 18 de abril de 1942, con una lista de 60 personas, de las que 52 fueron asesinadas; algunas de las víctimas estaban relacionadas con los movimientos ilegales. Aquella noche pasó a ser conocida como la “Noche Sangrienta” o la “Noche de San Bartolomé” del ghetto de Varsovia.

Aproximadamente una semana antes del comienzo de las deportaciones, Hermann Höfle llegó a Varsovia, con una compañía de soldados y oficiales. Höfle, que era el jefe de Estado Mayor de Globocnik para la Aktion Reinhard, dirigió el progreso de las operaciones desde dos centros dentro del ghetto, trabajando en estrecho contacto con las SS y la Policía de Varsovia. Los comandantes de la Aktion Reinhard, que incluía aproximadamente una docena de oficiales, sargentos y soldados, estaba compuesta principalmente por SS y miembros de la Gestapo que habían estado estacionados en Varsovia durante algún tiempo.

El 22 de julio de 1942 se estableció que todos los judíos debían ser reasentados en el Este, independientemente de su edad y sexo, con excepción de los judíos que trabajasen en compañías o instituciones alemanas, los que trabajasen en el Judenrat, el personal de los hospitales, miembros del servicio del orden, las familias de los anteriormente mencionados, pacientes en los hospitales. Todos los judíos reasentados podían llevar 15 kg de equipaje y todos sus objetos de valor (joyas, dinero, etc.), provisiones para tres días de viaje.

El reasentamiento comenzaría el 22 de julio de 1942, y el Consejo Judío era responsable de la entrega de 6.000 personas diarias, además de hacer llegar a la población del ghetto las órdenes alemanas.

Los primeros en ser deportados desde la Umshlagplatz procedían de la prisión del ghetto, los mendigos y los sin techo, así como los ancianos; esta zona estaba vigilada por contingentes de tropas SS, hombres del campo de Trawniki y la policía judía. Las multitudes de judíos que rondaban por las calles del ghetto fueron congregadas en el punto de asamblea; en el patio adyacente, rodeado de alambradas, estaba el hospital Czyste, en el que las víctimas fueron amontonadas hasta la llegada de los vagones de carga que los llevarían al campo de exterminio de Treblinka.

El 23 de julio, el Consejo Judío recibió la orden de incrementar la cuota diaria hasta 9.000 personas. Comprendiendo que los alemanes habían iniciado el proceso de exterminio de los judíos de Varsovia, Adam Czerniakow se suicidó. Su sucesor fue Marek Lichtenbaum, asesinado por los alemanes en 1943, cuando el Consejo Judío perdió su utilidad. El 29 de julio se pusieron carteles en el ghetto anunciando que cada persona que se presentase voluntariamente para los reasentamientos recibiría 3 kg de pan y 1 kg de mermelada; los alemanes sabían que los judíos del ghetto estaban muriendo de hambre y que muchos se presentarían.

El 23 de julio, las organizaciones clandestinas se reunieron, pero sus líderes se decidieron contra la resistencia armada, aunque los miembros de la Ha-shomer Hatzair organizaron la distribución de octavillas, el tercer día de la acción, exhortando a la población a la revuelta, a desobedecer las órdenes de los alemanes, explicando que el camino de la Umschlagplatz llevaba a la muerte. En los primeros días, la confusión sobre lo que la deportación significaba (trabajos forzosos en el Este o la muerte) y la probable reacción de los alemanes a la resistencia armada, paralizó el ghetto, pero esta situación cambió en los meses siguientes.

Durante el mes de julio de 1942, el número total de judíos deportados de Varsovia fue de 64.886, cifra que excluye a los asesinados en el ghetto durante las redadas. Hasta el 29 de julio se organizaron redadas por la policía judía; posteriormente las SS y los hombres de Trawniki llevaban a cabo las deportaciones.

Los alemanes prometieron inmunidad total a las fuerzas de policía judía y sus familias, e inicialmente jugaron un papel activo en las deportaciones, pero cuando la Aktion continuó su ritmo, entendieron que no eran más que una herramienta de los alemanes, y que su futuro era el mismo que el del resto de judíos. Por eso comenzaron a desertar. En respuesta, los alemanes introdujeron una cuota diaria para cada policía que debía responder personalmente de llevar a “cinco cabezas” diarias; los que no cumplían las cuotas eran amenazados con la deportación de sus familiares hasta cumplir la diferencia.

Durante el mes de agosto de 1942, las deportaciones se llevaron a cabo con el mismo ritmo, y 130.660 personas fueron deportadas, entre ellas, el 7 de agosto, los 200 niños del orfanato del Dr. Janusz Korczak. Entre el 19 y 21 de agosto, las acciones se concentraron en la deportación de los judíos de las poblaciones cercanas al campo de Treblinka.

Desde el 28 de agosto hasta el 2 de septiembre se produjo una calma en las deportaciones, porque el campo de exterminio de Treblinka estaba saturado. El comandante, Dr. Irmfried Eberl había aceptado demasiados transportes, y las inadecuadas instalaciones de gas significaban que los transportes debían esperar durante días, y que miles de cuerpos aún estaban sin enterrar. Eberl fue despedido por Globocnik, que visitó el campo en agosto.

La última fase de la gran Aktion comenzó el 6 de septiembre de 1942, y su elemento principal fue la selección que se llevó a cabo hasta el día 10. Todos los judíos que quedaban en el ghetto el día 6 tuvieron que abandonar sus apartamentos y reunirse en un conjunto de calles adyacentes a la Umschlagplatz. Los centros de trabajo pudieron quedarse con algunas cuotas de trabajadores, y todos aquellos que no recibieron un número fueron enviados a la Umschlagplatz, y desde allí a Treblinka.

Las cuotas de los alemanes permitieron que quedasen en el ghetto unos 35.000 judíos, junto a unos 8.000 que se mantenían en la clandestinidad. La deportación final tuvo lugar el 21 de septiembre, y sus víctimas fueron los policías judíos y sus familias; el número de policías era de 380.

El número total de judíos deportados desde Varsovia hacia el campo de Treblinka o a diferentes campos de tránsito desde los que fueron trasladados a campos de trabajo, entre el 22 de julio y el 21 de septiembre de 1942, fue de 253.741, de acuerdo con las estadísticas alemanas.

A comienzos de agosto de 1942, la organización clandestina de la Bund en el ghetto de Varsovia, envió a uno de sus miembros a seguir uno de los trenes de deportados; este enviado estableció contactos con la parte aria de la ciudad, con un trabajador ferroviario polaco que estaba familiarizado con las rutas de esos transportes. El enviado, Zalman Friedrich, alcanzó Sokolow Podlaski, cerca de Treblinka, donde comprendió lo que significaba el viaje de ese campo, y se reunió con Uriel Wallach, que había escapado del campo y que le explicó los detalles del campo de exterminio. A partir de esa información, en el diario clandestino Oyf der vakh, se publicó un artículo con la descripción de Treblinka.

Otros huidos del campo, como David Nowodworski, que volvió al ghetto a finales de agosto de 1942, confirmaron que el reasentamiento en el Este no era para trabajar, sino para morir en las cámaras de gas de Treblinka.

Los líderes de la ZOB (organización de lucha judía) estaban convencidos de que el ghetto no podría resistir a los alemanes, en tanto que existía una “quinta columna” que colaboraba con ellos, pasando información vital. Las primeras operaciones de la ZOB estuvieron dirigidas contra la policía judía, en represalia por su diligencia y brutalidad durante las deportaciones y contra algunos funcionarios superiores del Consejo Judío que estaban bien relacionados con la Gestapo y el SD.

Himmler visitó el ghetto de Varsovia el 9 de enero de 1943, y escribió al SSPF Öst, Friedrich Krüger, señalando que más de 40 judíos vivían aún en Varsovia, y que 8.000 serían transportados en los próximos días. Ferdinand von Sammern-Frankenegg, el SSPF de Varsovia, planeó la deportación de 8.000 judíos a Treblinka, y el resto de los trabajadores judíos serían transferidos a campos de trabajo en Lublin. De acuerdo con las fuentes polacas, los alemanes enviaron 200 gendarmes, 800 letones y lituanos y algunos tanques ligeros al ghetto, para llevar a cabo esta acción.

El primer día de la acción, el 18 de enero de 1943, los habitantes del ghetto fueron tomados por sorpresa, y muchos fueron capturados entre los que trabajaban fuera del ghetto, que no pudieron dispersarse a tiempo. Las primeras batallas, en enero, tuvieron lugar en las calles, y el primer grupo envuelto en ellas fue una banda de miembros de la Ha-Shomer Ha-tzair, bajo el mando de Mordechai Anielewicz. Muchos de los luchadores judíos cayeron en esta batalla.

La acción finalizó el 22 de enero, y el resultado total no fue tan importante como se esperaba: el montante total de deportados de los cuatro días fue el mismo que durante un único día en la gran acción del verano anterior.

La resistencia judía impresionó a algunos sectores polacos, que decidieron proporcionar mayor ayuda a los judíos clandestinos que en el pasado. El movimiento judío clandestino utilizó el poco tiempo disponible para consolidarse y equiparse, en preparación para el levantamiento planeado. Todo el ghetto se vio envuelto en los preparativos para la esperada liquidación final: se construyeron refugios y búnkeres para luchar, en una red que se extendió, mientras una parte sustancial de los habitantes del ghetto dedicaban las noches a cavar trincheras de comunicación entre los diferentes refugios, y se dedicaban a recoger alimentos, medicinas, agua, etc.

La liquidación final del distrito judío comenzó el 19 de abril de 1943, bajo el mando de von Sammern: 850 miembros de las SS, 213 de la Policía del Orden y del SD, y 150 Trawnikimänner entraron en el ghetto, pero fueron recibidos por ataques de los luchadores judíos. La resistencia tomó a von Sammern por sorpresa, y tuvo que retirar a las fuerzas alemanas del ghetto. Poco después era reemplazado como SSPF de Varsovia por Jürgen Stroop, SS-Brigadeführer und Generalmajor der Polizei, que tenía una amplia experiencia en la lucha contra los partisanos.

Durante los primeros tres días tuvieron lugar batallas callejeras en el ghetto. Stroop decidió incendiar y destruir sistemáticamente todos los edificios, para obligar a los judíos a huir para buscar refugio en los búnkeres. El ghetto se convirtió en una gigantesca hoguera, envuelta en un humo denso. Los judíos rechazaron la rendición a los alemanes, incluso cuando las condiciones en los refugios y búnkeres se volvieron terribles.

En la segunda semana del levantamiento, los búnkeres se convirtieron en el objetivo principal de la batalla. El 7 de mayo, el búnker de mando de la ZOB fue descubierto, atacado y abierto el 8 de mayo; de acuerdo con Stroop, había 200 judíos, muchos de ellos líderes del movimiento ilegal y arquitectos de la última batalla de los judíos en Varsovia, incluyendo a Mordechai Anielewicz, líder de la revuelta, que cayó durante la lucha por el búnker.

El 16 de mayo de 1943 Stroop anunció que la Grossaktion había sido completada. De los 56.065 judíos detenidos, unos 7.000 murieron en el curso de la Grossaktion, en el antiguo distrito judío; 6.929 murieron al ser transportados a Treblinka, mientras que 15.000 fueron enviados al campo de concentración de Majdanek y otros campos de trabajo como Poniatowa y Trawniki. Unos 5.000 de los deportados a Majdanek fueron asesinados inmediatamente en las cámaras de gas, tras la selección inicial.

Stroop propuso la creación de un campo de concentración en Varsovia, para acabar de limpiar las ruinas de la ciudad, y usar los ladrillos y otros materiales. Stroop fue condecorado con la Cruz de Hierro de Primera Clase por el Mariscal de Campo Keitel, el 18 de junio de 1943, en recompensa por su mando sobre la Grossaktion en el ghetto de Varsovia.

Krüger ordenó que una copia completa de los comunicados diarios enviados por Stroop fuese enviada a Himmler, como memoria, junto con una selección de fotografías; se hicieron tres copias de ese informe (para Stroop, Himmler y Krüger). Esos informes fueron encontrados al final de la guerra y utilizados como evidencias en el Tribunal Internacional Militar de Nürnberg, y en el juicio contra Stroop en Varsovia.

Jürgen Stroop fue juzgado en Dachau por un tribunal militar americano, y sentenciado a muerte por el asesinato de aviadores americanos, pero fue extraditado a Polonia. Fue juzgado nuevamente en Varsovia en 1951, y sentenciado nuevamente a muerte, por crímenes de guerra; fue ahorcado en el antiguo sitio del ghetto de Varsovia, el 6 de marzo de 1952.

A pesar de la diversidad de dimensiones y características, el ghetto de Varsovia se ha convertido en un símbolo. La idea de su creación nació en noviembre de 1939, pero los conflictos internos entre la Gestapo y las autoridades militares pospusieron su implementación. En el verano de 1940, antes de que fuese oficialmente establecido, los alemanes construyeron el muro que separaba la sección donde se encontraban los judíos que ya habían sido concentrados en la ciudad, separados del resto de la población. El 3 de octubre fue declarada oficialmente la existencia del ghetto de Varsovia.

Se estima que a mediados de octubre, los 140.000 judíos que aún quedaban en zonas cercanas fueron llevados al ghetto, sumándose a los 240.000 que ya había. Esto concentró a casi 400.000 personas en un área muy reducida: una tercera parte de la población de Varsovia quedó concentrada en el 2.4% de la ciudad.

En Varsovia, unos 360.000 judíos, una tercera parte de la población de la ciudad, fueron internados en un área de pocos kilómetros cuadrados, en la que 300 o 400 morían diariamente; más de 43.000 murieron de hambre en el primer año, y 37.000 en los primeros nueve meses de 1942.

En Varsovia, el decreto estableciendo el ghetto fue anunciado el 12 de octubre de 1940, durante la fiesta del Yom Kippur, el Día de la Expiación. Barrios enteros fueron evacuados: mientras los judíos eran obligados a abandonar los barrios residenciales polacos, los polacos fueron también obligados a abandonar el área que debía convertirse en el ghetto. Durante las dos últimas semanas de octubre de 1940, de acuerdo con las cifras alemanas, 113.000 polacos cristianos y 140.000 judíos debían ser recolocados, llevando con ellos todas las pertenencias que pudieran acarrear en una carretilla; todas las propiedades abandonadas fueron confiscadas.


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