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Principales
ghettos de la Europa oriental
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Varsovia
Varsovia tuvo población judía desde el siglo XV,
y durante el XIX, esa población creció rápidamente,
convirtiéndose en la comunidad judía más
grande de Europa, y en el siglo XX en la segunda más importante,
después de la de Nueva York. Los judíos vivían
por toda la ciudad, pero predominantemente en la parte NE, donde
había calles exclusivamente habitadas por judíos.
En 1935, la ciudad tenía una población de 1.300.000
personas, y en el momento de comenzar la guerra, la población
judía era de 337.000 personas, aproximadamente el 29% del
total; esta cifra se había incrementado hasta 445.000,
en marzo de 1941.
Los alemanes llegaron a la ciudad entre el 8 y 9 de septiembre
de 1939. En pocos días habían rodeado la ciudad
y lanzado numerosos ataques aéreos y de artillería,
que causaron numerosos daños y víctimas civiles.
Desde los primeros días de la ocupación, los judíos
quedaron sujetos a los constantes ataques y discriminaciones,
destinados a dejarlos fuera de las líneas de abastecimiento
de comestibles, obligarlos a trabajos forzosos y a la violación
de sus vestidos y peinados tradicionales. Profesores, artesanos,
profesionales y miembros de instituciones culturales y de asistencia
perdieron sus empleos sin ninguna compensación.
El 23 de noviembre, Hans Frank, Gobernador General, decretó
que todos los hombres, mujeres y niños mayores de 10 años
debían llevar en público un brazalete blanco con
la Estrella de David en azul. Además, las tiendas judías
debían quedar marcadas, se restringió su acceso
al transporte público, y los aparatos de radio de judíos
y polacos fueron confiscados desde el 1 de diciembre. Las medidas
más duras llegaron en el ámbito de los temas económicos,
como la prohibición de comprar para los judíos o
la venta de las empresas judías sin ningún tipo
de compensación, decretada por el Dr. Ludwig Fischer, Gobernador
del Distrito de Varsovia, el 17 de octubre.
En lugar de las numerosas instituciones anteriores, sólo
dos elementos fueron permitidos por las autoridades alemanas:
el Consejo Judío y la organización de autoayuda
judía. El Consejo Judío mantuvo diferentes departamentos:
alojamiento, salud, trabajo, aprovisionamiento, servicio del orden,
producción, representación de los trabajadores,
etc. El personal del Consejo era aproximadamente de unas 6.000
personas.
En noviembre de 1939 siguieron apareciendo decretos que establecían
que debían depositar su dinero en cuentas bancarias bloqueadas.
Esto hacía imposible que llevasen a cabo actividades económicas,
especialmente fuera de los círculos judíos. Además
de bloquear las cuentas bancarias y frenar las actividades económicas,
también se inició la confiscación de las
empresas, excluyendo las pequeñas tiendas en las zonas
predominantemente judías; los propietarios y directivos
judíos eran expulsados de sus puestos, y sólo eran
mantenidos en sus puestos en beneficio de los nuevos propietarios.
Ya en las primeras fases de la ocupación, los activos acumulados
en el pasado fueron vendidos para asegurar el abastecimiento alimenticio
y que la vida pudiese continuar. Con el paso del tiempo y el agotamiento
de esas fuentes, los judíos se enfrentaron a la lenta muerte
por hambre y enfermedades.
El Judenrat era el único organismo oficial con el que trataban
las autoridades alemanas, facilitando así el estrangulamiento
del pueblo judío. Poco a poco se hizo evidente que el número
de casos de asistencia social se iba incrementando, y que debía
crearse una organización equipada para hacerse cargo de
esos casos y servir para abastecer las necesidades de la población
del ghetto.
El Comité Conjunto de Distribución Americano promocionó
la organización de la ZTOS (Sociedad de Ayuda Mutua Judía),
para asistir a 250.000 personas durante la Pascua de 1940. Esto
se consiguió mediante la creación de cocinas populares
que, en su momento de máxima extensión, llegó
a tener más de un centenar de esas cocinas, distribuidas
por todo el barrio judío.
En marzo de 1940 se produjo una oleada de violentos ataques a
judíos, por parte de bandas polacas, que robaban a judíos
en las calles, mientras el resto observaba pasivamente. Poco después,
esos ataques se transformaron en un prógrom que duró
más de una semana, y que sólo acabó cuando
las autoridades alemanas ordenaron su cese.
Los primeros intentos de crear una zona exclusiva de judíos
en la ciudad fue propuesta por las SS en noviembre de 1939, pero
en esos momentos el gobernador militar, General Karl Ulrico von
Neumann-Neurode, frenó el plan. Sin embargo, en febrero
de 1940, Waldemar Schön, el oficial a cargo de los planes
de evacuación (Abteilung Umsiedlung), recibió la
orden de preparar planes para el establecimiento del ghetto.
El 12 de octubre de 1940, el presidente del Judenrat Czerniakow
fue informado del decreto de establecimiento del ghetto, y se
le dio un mapa tanto de la zona del ghetto como de la zona alemana.
El 14 de octubre fue publicada la proclamación del ghetto,
que significaba que más de 140.000 polacos debían
abandonar sus casas, y que 104.000 judíos debían
tomar su lugar. Así, aproximadamente el 30% de la población
de Varsovia fue confinada a sólo el 2.4% de la ciudad.
A mediados de noviembre de 1940, el ghetto judío de Varsovia
fue sellado con un muro, construido por la firma alemana Schmidt
& Munstermann, que fueron pagados por la comunidad judía
para construir el muro. Esta misma empresa ayudó a la construcción
del campo de exterminio de Treblinka, dos años más
tarde.
Los alemanes no utilizaban el término “ghetto”,
sino que llamaba a esta zona el distrito judío (Jüdisches
Wohnbezirk). Se creó también una policía
judía (Jüdischer Ordnungsdienst), principalmente para
combatir el contrabando y mantener el orden en el ghetto, que
llegó a alcanzar los 2.000 miembros; el líder de
la policía judía, nombrado por Czerniakow, era Josef
Szerynski, un coronel de la policía polaca, cuyo nombre
había sido Shinkman, antes de su conversión al catolicismo.
Szerynski fue detenido en mayo de 1942 y sustituido por su segundo,
Jacob Lejkin; Szerynski sobrevivió a un intento de asesinato
del movimiento clandestino judío, en agosto de 1942, pero
se suicidó en enero de 1943.
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Las
raciones alimenticias destinadas a los judíos de Varsovia
consistían únicamente en 181 calorías,
aproximadamente una cuarta parte de las raciones polacas, y
mucho menos de lo destinado a los alemanes. Estos niveles alimenticios
totalmente inadecuados redujeron al ghetto a una lenta muerte
por hambre, como reflejan las tasas de mortalidad: durante 1941,
las muertes mensuales en enero pasaron de 898, a su máximo
en agosto, con 5.560; en mayo de 1942 fueron 3.636 personas.
La tasa media de mortalidad mensual para los meses entre enero
de 1941 y mayo de 1942 fue de 3.882 personas.
Durante el año 1940, aproximadamente 11.000 judíos
fueron enviados a campos de trabajo en Varsovia, Lublin y Cracovia;
algunos fueron enviados a campos de trabajo en Belzec o a la
construcción de fortificaciones en la frontera soviética.
En el verano de 1941 llegaron al ghetto los primeros industriales
alemanes, con la autorización para operar en el distrito
de Varsovia. El primero en aparecer en escena, en julio, fue
Bernard Llaman, propietario de una carpintería. En septiembre,
la Compañía Fritz Schulz entró también
a operar en el ghetto. El más influyente entre estos
hombres de negocios fue Walter Caspar Többens, de la industria
textil, que inicialmente empleó a 4.500 trabajadores
judíos, y que jugó un papel determinante durante
las deportaciones del verano de 1942, cuando las personas que
intentaban entrar a trabajar en los talleres pagaban enormes
sumas de dinero por ese privilegio; en esos momentos llegó
a tener una plantilla de 12.000 trabajadores judíos.
Una parte vital de la vida diaria de los judíos eran
las operaciones de contrabando a través de los edificios
que bordeaban el ghetto, las puertas del mismo o sobre el muro.
Judíos, polacos y alemanes estaban todos relacionados
con este comercio; los niños y las mujeres también
jugaban un papel importante, aunque a una escala menor: : cientos
de niños de 4 o 5 años salían del ghetto
hacia la “zona aria”, introduciendo de contrabando
comida en el ghetto. Aquellos relacionados con estas actividades
arriesgaban sus vidas, y corrían el riesgo de ser fusilados
al instante, capturados por la policía judía y
probablemente ejecutados. De acuerdo con Czerniakow, los contrabandistas
de comida representaban el 80% de todos los productos que llegaban
al interior del ghetto.
Personas como Yitzhak Gitterman y Emanuel Ringelblum, organizaron
y dirigieron diversas agencias de autoayuda, como la Asociación
Central para el Cuidado de los Huérfanos, que organizaba
escuelas y proporcionaba comida, ropa y alojamiento. Estas organizaciones
empleaban a centenares de personas, ofreciendo diariamente un
plato de sopa como salario, y operaban independientemente del
Consejo Judío.
En enero de 1942 cesó el apoyo financiero del Comité
Conjunto de Distribución Americano, debido a la entrada
de Estados Unidos en la guerra, en diciembre de 1941. Las organizaciones
de autoayuda dejaron de depender de las donaciones voluntarias
y fueron autorizadas a imponer tasas.
Entre los elementos más importantes de la autoayuda estaban
los “comités de casas”, que funcionaban en
casi cada edificio de alojamientos. Imponían un doble
pago mensual a los residentes, uno en beneficio de la autoayuda,
y otro para las necesidades del edificio mismo. Recogían
comida de cada familia que tenía posibilidades de hacer
donaciones y la distribuía entre las familias en peores
situaciones. Además, evaluaba los recursos de cada uno
e imponía pagos mensuales en cada caso. El dinero era
entregado a un fondo central, que apoyaba a las cocinas populares.
Para mantener su efectividad, el comité usaba sólo
los recursos a su alcance, que era avergonzar a aquellos que
se mostraban egoístas: las familias que podían
hacer una contribución pero rechazaban hacerla, encontraban
sus nombres a la entrada de su edificio.
Los alemanes intentaron prohibir los servicios religiosos públicos
y privados, pero los servicios diarios continuaron celebrándose
en casas privadas. En la primavera de 1941, la prohibición
fue abolida y se permitió la reapertura de las sinagogas.
La Gran Sinagoga fue reabierta en junio de 1941, en una ceremonia
festiva.
También las escuelas fueron prohibidas en el ghetto,
pero Czerniakow, que se preocupaba apasionadamente por la educación
de los jóvenes, consiguió que las autoridades
alemanas permitieran la reapertura de las escuelas. En 1941
se pudieron reabrir numerosas escuelas elementarias, que comenzaron
en octubre, y fueron, sin lugar a dudas, las únicas clases
en la historia del ghetto. Finalmente, durante el otoño
de 1941 se abrieron 16 escuelas, bajo los auspicios de las organizaciones
educativas judías anteriores a la guerra. Aproximadamente
10.000 niños judíos comenzaron esas clases (aproximadamente
el 20% de los niños judíos del ghetto).
También se autorizó el mantenimiento de las escuelas
de adiestramiento profesional, destinadas a incrementar la producción
entre los artesanos judíos. Los primeros cursos profesionales
se iniciaron en 1940, pero alcanzaron su nivel máximo
tras el establecimiento del ghetto. A mediados de 1941, el número
total de estudiantes que asistían a estos cursos era
de 2.454.
La vida cultural del ghetto floreció, a pesar de todas
las privaciones, dirigidas por organizaciones clandestinas.
Se llevaban a cabo sesiones literarias y conciertos, para mantener
vivo el espíritu de la cultura y la historia judía.
Estas sesiones eran especialmente importantes, debido al deseo
de los alemanes de destruir cualquier vestigio de la herencia
judía. Las bibliotecas clandestinas hacían circular
libros prohibidos por los alemanes, y los 80 miembros de la
orquesta sinfónica daban conciertos de compositores alemanes,
aunque los compositores judíos estaban prohibidos por
las autoridades alemanas, la orquesta tocaba obras también
de esos compositores.
Escritores y poetas bien conocidos continuaron trabajando en
el ghetto, y se realizaban obras teatrales, en los dos teatros
polacos y uno yiddish establecidos. La audiencia principal de
estos eventos era la élite del ghetto, que prefería
el entretenimiento ligero para olvidar los horrores de la vida
diaria.
Una de las empresas de este tipo más importantes fue
el archivo Ringelblum, denominado “Oneg Shabbat”
(alegría del sábado). Aunque no fue directamente
iniciado por motivos políticos, el archivo dependía
del apoyo de los líderes públicos y de las organizaciones
clandestinas. El material recogido por el archivo Ringelblum
consistía en decenas de miles de páginas, documentos,
notas, diarios y una rica colección de periódicos
clandestinos. Esta es la colección más importante
para la investigación del destino de los judíos
bajo la ocupación nazi de Varsovia y de Polonia en general.
En total se estima que se recogieron cerca de 50.000 documentos
históricos, incluyendo ensayos sobre varios aspectos
de la vida en el ghetto, diarios, memorias, colecciones de arte,
publicaciones de la prensa ilegal, trabajos escolares, carteles,
entradas de teatro, recetas, etc. Estos documentos fueron escondidos
en tres lugares separados, y dos de ellos han sido recuperados;
se estima que el tercero se encuentra enterrado bajo el edificio
de la embajada de China.
En los meses anteriores a la Gran Deportación que comenzó
el 22 de julio de 1942, el ghetto estaba lleno de rumores y
presagios sobre las deportaciones. Como práctica común
en todas las grandes deportaciones, las fuerzas de seguridad
alemanas llevaron a cabo una incursión en el ghetto,
el 18 de abril de 1942, con una lista de 60 personas, de las
que 52 fueron asesinadas; algunas de las víctimas estaban
relacionadas con los movimientos ilegales. Aquella noche pasó
a ser conocida como la “Noche Sangrienta” o la “Noche
de San Bartolomé” del ghetto de Varsovia.
Aproximadamente una semana antes del comienzo de las deportaciones,
Hermann Höfle llegó a Varsovia, con una compañía
de soldados y oficiales. Höfle, que era el jefe de Estado
Mayor de Globocnik para la Aktion Reinhard, dirigió el
progreso de las operaciones desde dos centros dentro del ghetto,
trabajando en estrecho contacto con las SS y la Policía
de Varsovia. Los comandantes de la Aktion Reinhard, que incluía
aproximadamente una docena de oficiales, sargentos y soldados,
estaba compuesta principalmente por SS y miembros de la Gestapo
que habían estado estacionados en Varsovia durante algún
tiempo.
El 22 de julio de 1942 se estableció que todos los judíos
debían ser reasentados en el Este, independientemente
de su edad y sexo, con excepción de los judíos
que trabajasen en compañías o instituciones alemanas,
los que trabajasen en el Judenrat, el personal de los hospitales,
miembros del servicio del orden, las familias de los anteriormente
mencionados, pacientes en los hospitales. Todos los judíos
reasentados podían llevar 15 kg de equipaje y todos sus
objetos de valor (joyas, dinero, etc.), provisiones para tres
días de viaje.
El reasentamiento comenzaría el 22 de julio de 1942,
y el Consejo Judío era responsable de la entrega de 6.000
personas diarias, además de hacer llegar a la población
del ghetto las órdenes alemanas.
Los primeros en ser deportados desde la Umshlagplatz procedían
de la prisión del ghetto, los mendigos y los sin techo,
así como los ancianos; esta zona estaba vigilada por
contingentes de tropas SS, hombres del campo de Trawniki y la
policía judía. Las multitudes de judíos
que rondaban por las calles del ghetto fueron congregadas en
el punto de asamblea; en el patio adyacente, rodeado de alambradas,
estaba el hospital Czyste, en el que las víctimas fueron
amontonadas hasta la llegada de los vagones de carga que los
llevarían al campo de exterminio de Treblinka.
El 23 de julio, el Consejo Judío recibió la orden
de incrementar la cuota diaria hasta 9.000 personas. Comprendiendo
que los alemanes habían iniciado el proceso de exterminio
de los judíos de Varsovia, Adam Czerniakow se suicidó.
Su sucesor fue Marek Lichtenbaum, asesinado por los alemanes
en 1943, cuando el Consejo Judío perdió su utilidad.
El 29 de julio se pusieron carteles en el ghetto anunciando
que cada persona que se presentase voluntariamente para los
reasentamientos recibiría 3 kg de pan y 1 kg de mermelada;
los alemanes sabían que los judíos del ghetto
estaban muriendo de hambre y que muchos se presentarían.
El 23 de julio, las organizaciones clandestinas se reunieron,
pero sus líderes se decidieron contra la resistencia
armada, aunque los miembros de la Ha-shomer Hatzair organizaron
la distribución de octavillas, el tercer día de
la acción, exhortando a la población a la revuelta,
a desobedecer las órdenes de los alemanes, explicando
que el camino de la Umschlagplatz llevaba a la muerte. En los
primeros días, la confusión sobre lo que la deportación
significaba (trabajos forzosos en el Este o la muerte) y la
probable reacción de los alemanes a la resistencia armada,
paralizó el ghetto, pero esta situación cambió
en los meses siguientes.
Durante el mes de julio de 1942, el número total de judíos
deportados de Varsovia fue de 64.886, cifra que excluye a los
asesinados en el ghetto durante las redadas. Hasta el 29 de
julio se organizaron redadas por la policía judía;
posteriormente las SS y los hombres de Trawniki llevaban a cabo
las deportaciones.
Los alemanes prometieron inmunidad total a las fuerzas de policía
judía y sus familias, e inicialmente jugaron un papel
activo en las deportaciones, pero cuando la Aktion continuó
su ritmo, entendieron que no eran más que una herramienta
de los alemanes, y que su futuro era el mismo que el del resto
de judíos. Por eso comenzaron a desertar. En respuesta,
los alemanes introdujeron una cuota diaria para cada policía
que debía responder personalmente de llevar a “cinco
cabezas” diarias; los que no cumplían las cuotas
eran amenazados con la deportación de sus familiares
hasta cumplir la diferencia.
Durante el mes de agosto de 1942, las deportaciones se llevaron
a cabo con el mismo ritmo, y 130.660 personas fueron deportadas,
entre ellas, el 7 de agosto, los 200 niños del orfanato
del Dr. Janusz
Korczak. Entre el 19 y 21 de agosto, las acciones se concentraron
en la deportación de los judíos de las poblaciones
cercanas al campo de Treblinka.
Desde el 28 de agosto hasta el 2 de septiembre se produjo una
calma en las deportaciones, porque el campo de exterminio de
Treblinka estaba saturado. El comandante, Dr. Irmfried Eberl
había aceptado demasiados transportes, y las inadecuadas
instalaciones de gas significaban que los transportes debían
esperar durante días, y que miles de cuerpos aún
estaban sin enterrar. Eberl fue despedido por Globocnik, que
visitó el campo en agosto.
La última fase de la gran Aktion comenzó el 6
de septiembre de 1942, y su elemento principal fue la selección
que se llevó a cabo hasta el día 10. Todos los
judíos que quedaban en el ghetto el día 6 tuvieron
que abandonar sus apartamentos y reunirse en un conjunto de
calles adyacentes a la Umschlagplatz. Los centros de trabajo
pudieron quedarse con algunas cuotas de trabajadores, y todos
aquellos que no recibieron un número fueron enviados
a la Umschlagplatz, y desde allí a Treblinka.
Las cuotas de los alemanes permitieron que quedasen en el ghetto
unos 35.000 judíos, junto a unos 8.000 que se mantenían
en la clandestinidad. La deportación final tuvo lugar
el 21 de septiembre, y sus víctimas fueron los policías
judíos y sus familias; el número de policías
era de 380.
El
número total de judíos deportados desde Varsovia
hacia el campo de Treblinka o a diferentes campos de tránsito
desde los que fueron trasladados a campos de trabajo, entre
el 22 de julio y el 21 de septiembre de 1942, fue de 253.741,
de acuerdo con las estadísticas alemanas.
A comienzos de agosto de 1942, la organización clandestina
de la Bund en el ghetto de Varsovia, envió a uno de sus
miembros a seguir uno de los trenes de deportados; este enviado
estableció contactos con la parte aria de la ciudad,
con un trabajador ferroviario polaco que estaba familiarizado
con las rutas de esos transportes. El enviado, Zalman Friedrich,
alcanzó Sokolow Podlaski, cerca de Treblinka, donde comprendió
lo que significaba el viaje de ese campo, y se reunió
con Uriel Wallach, que había escapado del campo y que
le explicó los detalles del campo de exterminio. A partir
de esa información, en el diario clandestino Oyf der
vakh, se publicó un artículo con la descripción
de Treblinka.
Otros huidos del campo, como David Nowodworski, que volvió
al ghetto a finales de agosto de 1942, confirmaron que el reasentamiento
en el Este no era para trabajar, sino para morir en las cámaras
de gas de Treblinka.
Los líderes de la ZOB (organización de lucha judía)
estaban convencidos de que el ghetto no podría resistir
a los alemanes, en tanto que existía una “quinta
columna” que colaboraba con ellos, pasando información
vital. Las primeras operaciones de la ZOB estuvieron dirigidas
contra la policía judía, en represalia por su
diligencia y brutalidad durante las deportaciones y contra algunos
funcionarios superiores del Consejo Judío que estaban
bien relacionados con la Gestapo y el SD.
Himmler visitó el ghetto de Varsovia el 9 de enero de
1943, y escribió al SSPF Öst, Friedrich Krüger,
señalando que más de 40 judíos vivían
aún en Varsovia, y que 8.000 serían transportados
en los próximos días. Ferdinand von Sammern-Frankenegg,
el SSPF de Varsovia, planeó la deportación de
8.000 judíos a Treblinka, y el resto de los trabajadores
judíos serían transferidos a campos de trabajo
en Lublin. De acuerdo con las fuentes polacas, los alemanes
enviaron 200 gendarmes, 800 letones y lituanos y algunos tanques
ligeros al ghetto, para llevar a cabo esta acción.
El primer día de la acción, el 18 de enero de
1943, los habitantes del ghetto fueron tomados por sorpresa,
y muchos fueron capturados entre los que trabajaban fuera del
ghetto, que no pudieron dispersarse a tiempo. Las primeras batallas,
en enero, tuvieron lugar en las calles, y el primer grupo envuelto
en ellas fue una banda de miembros de la Ha-Shomer Ha-tzair,
bajo el mando de Mordechai Anielewicz. Muchos de los luchadores
judíos cayeron en esta batalla.
La acción finalizó el 22 de enero, y el resultado
total no fue tan importante como se esperaba: el montante total
de deportados de los cuatro días fue el mismo que durante
un único día en la gran acción del verano
anterior.
La resistencia judía impresionó a algunos sectores
polacos, que decidieron proporcionar mayor ayuda a los judíos
clandestinos que en el pasado. El movimiento judío clandestino
utilizó el poco tiempo disponible para consolidarse y
equiparse, en preparación para el levantamiento planeado.
Todo el ghetto se vio envuelto en los preparativos para la esperada
liquidación final: se construyeron refugios y búnkeres
para luchar, en una red que se extendió, mientras una
parte sustancial de los habitantes del ghetto dedicaban las
noches a cavar trincheras de comunicación entre los diferentes
refugios, y se dedicaban a recoger alimentos, medicinas, agua,
etc.
La liquidación final del distrito judío comenzó
el 19 de abril de 1943, bajo el mando de von Sammern: 850 miembros
de las SS, 213 de la Policía del Orden y del SD, y 150
Trawnikimänner entraron en el ghetto, pero fueron recibidos
por ataques de los luchadores judíos. La resistencia
tomó a von Sammern por sorpresa, y tuvo que retirar a
las fuerzas alemanas del ghetto. Poco después era reemplazado
como SSPF de Varsovia por Jürgen Stroop, SS-Brigadeführer
und Generalmajor der Polizei, que tenía una amplia experiencia
en la lucha contra los partisanos.
Durante los primeros tres días tuvieron lugar batallas
callejeras en el ghetto. Stroop decidió incendiar y destruir
sistemáticamente todos los edificios, para obligar a
los judíos a huir para buscar refugio en los búnkeres.
El ghetto se convirtió en una gigantesca hoguera, envuelta
en un humo denso. Los judíos rechazaron la rendición
a los alemanes, incluso cuando las condiciones en los refugios
y búnkeres se volvieron terribles.
En la segunda semana del levantamiento, los búnkeres
se convirtieron en el objetivo principal de la batalla. El 7
de mayo, el búnker de mando de la ZOB fue descubierto,
atacado y abierto el 8 de mayo; de acuerdo con Stroop, había
200 judíos, muchos de ellos líderes del movimiento
ilegal y arquitectos de la última batalla de los judíos
en Varsovia, incluyendo a Mordechai Anielewicz, líder
de la revuelta, que cayó durante la lucha por el búnker.
El 16 de mayo de 1943 Stroop anunció que la Grossaktion
había sido completada. De los 56.065 judíos detenidos,
unos 7.000 murieron en el curso de la Grossaktion, en el antiguo
distrito judío; 6.929 murieron al ser transportados a
Treblinka, mientras que 15.000 fueron enviados al campo de concentración
de Majdanek y otros campos de trabajo como Poniatowa y Trawniki.
Unos 5.000 de los deportados a Majdanek fueron asesinados inmediatamente
en las cámaras de gas, tras la selección inicial.
Stroop propuso la creación de un campo de concentración
en Varsovia, para acabar de limpiar las ruinas de la ciudad,
y usar los ladrillos y otros materiales. Stroop fue condecorado
con la Cruz de Hierro de Primera Clase por el Mariscal de Campo
Keitel, el 18 de junio de 1943, en recompensa por su mando sobre
la Grossaktion en el ghetto de Varsovia.
Krüger ordenó que una copia completa de los comunicados
diarios enviados por Stroop fuese enviada a Himmler, como memoria,
junto con una selección de fotografías; se hicieron
tres copias de ese informe (para Stroop, Himmler y Krüger).
Esos informes fueron encontrados al final de la guerra y utilizados
como evidencias en el Tribunal Internacional Militar de Nürnberg,
y en el juicio contra Stroop en Varsovia.
Jürgen Stroop fue juzgado en Dachau por un tribunal militar
americano, y sentenciado a muerte por el asesinato de aviadores
americanos, pero fue extraditado a Polonia. Fue juzgado nuevamente
en Varsovia en 1951, y sentenciado nuevamente a muerte, por
crímenes de guerra; fue ahorcado en el antiguo sitio
del ghetto de Varsovia, el 6 de marzo de 1952.
A pesar de la diversidad de dimensiones y características,
el ghetto de Varsovia se ha convertido en un símbolo.
La idea de su creación nació en noviembre de 1939,
pero los conflictos internos entre la Gestapo y las autoridades
militares pospusieron su implementación. En el verano
de 1940, antes de que fuese oficialmente establecido, los alemanes
construyeron el muro que separaba la sección donde se
encontraban los judíos que ya habían sido concentrados
en la ciudad, separados del resto de la población. El
3 de octubre fue declarada oficialmente la existencia del ghetto
de Varsovia.
Se estima que a mediados de octubre, los 140.000 judíos
que aún quedaban en zonas cercanas fueron llevados al
ghetto, sumándose a los 240.000 que ya había.
Esto concentró a casi 400.000 personas en un área
muy reducida: una tercera parte de la población de Varsovia
quedó concentrada en el 2.4% de la ciudad.
En Varsovia, unos 360.000 judíos, una tercera parte de
la población de la ciudad, fueron internados en un área
de pocos kilómetros cuadrados, en la que 300 o 400 morían
diariamente; más de 43.000 murieron de hambre en el primer
año, y 37.000 en los primeros nueve meses de 1942.
En Varsovia, el decreto estableciendo el ghetto fue anunciado
el 12 de octubre de 1940, durante la fiesta del Yom Kippur,
el Día de la Expiación. Barrios enteros fueron
evacuados: mientras los judíos eran obligados a abandonar
los barrios residenciales polacos, los polacos fueron también
obligados a abandonar el área que debía convertirse
en el ghetto. Durante las dos últimas semanas de octubre
de 1940, de acuerdo con las cifras alemanas, 113.000 polacos
cristianos y 140.000 judíos debían ser recolocados,
llevando con ellos todas las pertenencias que pudieran acarrear
en una carretilla; todas las propiedades abandonadas fueron
confiscadas.
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