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Principales
ghettos de la Europa oriental
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Vilnius
Los judíos han sido parte de la historia de Lituania desde
el siglo XIV, atraídos a la región por duques lituanos
tolerantes que buscaban ventajas en el comercio y la cultura.
Los primeros judíos en llegar eran comerciantes, artesanos
y mercaderes, que pronto se convirtieron en un componente integral
de la identidad nacional lituana.
En la Ciudad Vieja se formó un distrito judío; de
acuerdo con el censo de 1784, había unos 5.000 judíos
en Vilna; según el censo de 1897, formaban un 38.8% de
la población de la ciudad (64.000 judíos), y a comienzos
del siglo XX, la mitad de los 120.000 habitantes de la ciudad
eran judíos, la mayoría de ellos hablando yiddish.
Vilna se convirtió en uno de los elementos centrales de
la vida religiosa y cultural judía en Europa, con más
de 110 sinagogas, 10 yeshivas, y una escuela de altos estudios
yiddish (YIVO), así como una gran biblioteca que alojaba
la colección más importante de libros en esa lengua
(tanto el instituto de estudio como la biblioteca fueron destruidos
por los nazis). La ciudad era conocida como la “Jerusalén
del Norte”, debido a la alta concentración de escuelas
talmúdicas y la conexión histórica con el
famoso Elijah ben Solomon Zalman (1720-1797), conocido como el
“Genio del Vila”, el rabino que editó y comentó
el Talmud babilónico.
El antisemitismo fue un elemento dominante en Lituania desde 1881,
cuando una banda de militares conscriptos atacaron tiendas judías,
robando y quemando sus pertenencias. Los judíos se unieron
para defender a sus familias y propiedades, pero esporádicamente
estallaban prógroms por toda la región, durante
los siguientes 50 años.
Tanto Polonia como Lituania reclamaron Vilna después de
la Primera Guerra Mundial. Las fuerzas polacas ocuparon la ciudad
en 1920 y, hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, la
ciudad formaba parte del NE de Polonia.
El 28 de octubre de 1939 hubo otro estallido antisemita en Vilna.
Cuando los asaltantes llegaron a la ciudad, los comerciantes judíos,
una vez más, organizaron grupos de defensa para oponerse
al ataque. Sin embargo, esta vez la policía lituana atacó
a los judíos más que intentar salvarlos. Los asaltos
duraron tres días, y siguieron rumores de más asaltos
el 10-11 de noviembre, que eran fechas “tradicionales”
para estos hechos.
Bajo las condiciones del Pacto entre Alemania y la Unión
Soviética, Vilna y el resto de Polonia oriental fue ocupada
por las fuerzas soviéticas a finales de septiembre de 1939,
y en octubre Vilna fue transferida a Lituania. En aquellos momentos,
la población de la ciudad era de 200.000 personas, incluidos
más de 57.000 judíos; además, entre 12.000-15.000
refugiados judíos de la parte de Polonia ocupada por Alemania
encontraron refugio en la ciudad.
En junio de 1940, Lituania fue anexada a la Unión Soviética
y se convirtió en una República soviética.
Al principio, los judíos de Vilna dieron la bienvenida
a las tropas soviéticas, en la esperanza de que les protegerían
del rampante antisemitismo de los lituanos. Pero pronto vieron
sus esperanzas perdidas, cuando todas las organizaciones juveniles
y sionistas fueron desarticuladas y algunos de sus miembros obligados
a entrar en el Komsomol (la organización comunista juvenil).
Las escuelas hebreas fueron clausuradas y en su lugar se inauguró
una escuela yiddish; los negocios judíos fueron nacionalizados
y entregados a comisarios; las tiendas fueron cerradas y el abastecimiento
cayó en picado, de modo que se produjo un rápido
incremento de los precios. La clase media, principalmente judía,
sufrió la mayor parte del impacto, y los niveles de vida
cayeron gradualmente. En junio de 1941, muchas familias judías
habían sido exiliadas a Rusia, como “elementos poco
fiables”.
El 22 de junio de 1941, las fuerzas alemanas entraron en Vilna
y asumieron el control de la ciudad, con poca resistencia. Muchos
jóvenes huyeron hacia el Este, esperando huir del dominio
alemán, aunque el grueso de las familias judías
de Vilna permaneció en la ciudad.
Casi inmediatamente, la vida comenzó a cambiar para ellos.
El 27 de junio, todos los hombres judíos fueron obligados
a realizar trabajos forzosos para los alemanes; la mayoría
volvió a sus casas por la noche, pero muchos no volvieron
jamás: según los rumores, habían sido enviados
a trabajar “en otras zonas”.
Los primeros fusilamientos de judíos en Vilna parece que
tuvieron lugar el 4 de julio de 1941, después de que la
administración militar fuese reemplazada por la administración
civil. Ese mismo día, los alemanes ordenaron el establecimiento
del Judenrat, que debía mantener el control sobre la policía
judía del ghetto y diversos departamentos: salud, asistencia
social, alimentación, alojamiento, etc.; especialmente
importante era el departamento de trabajo. El Judenrat consideraba
que en tanto que la fuerza de trabajo judía fuese útil
a los alemanes, el ghetto no sería liquidado, una forma
de garantía que permitía a los judíos mantener
algún tipo de esperanza de supervivencia. Casi todos los
hombres y mujeres aptos fueron empleados en diferentes factorías
y talleres, pero también fueron utilizados, a menudo, como
mano de obra forzosa.
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Entre
el 31 de agosto y el 2 de septiembre de 1941, algunas familias
fueron internadas en la prisión de Lukiszki, donde fueron
asesinados y enterrados en fosas comunes. De acuerdo con un
informe alemán, fueron ejecutados como represalia por
los disparos de judíos a soldados alemanes; el informe
también indicaba que 864 hombres, 2.019 mujeres y 817
niños habían sido ejecutados.
Los alemanes crearon, originalmente, dos ghettos, separados
por una alambrada que servía para separar ambos ghettos
y establecía los límites exteriores de los mismos;
las entradas y ventanas que daban al exterior fueron tapiadas.
Cada ghetto tenía una única puerta de entrada
y salida, y ambos eran insuficientes para alojar a toda su población.
El Ghetto Núm. 1 fue designado para artesanos y trabajadores
con permisos, y el Ghetto Núm. 2 para cualquier otra
persona. Al ghetto 2 se trasladaron los huérfanos, enfermos,
ancianos, etc., mientras los que tenían permiso de trabajo
y sus familias pasaron al ghetto 1. La noche del 15 de septiembre,
aproximadamente 3.000 personas iniciaron el paso del ghetto
1 al 2, pero sólo unas 600 llegaron a su destino; el
resto fueron llevados a Lukiszki y, posteriormente, a los bosques
de Ponary, donde fueron asesinados.
Los alemanes continuaron engañando a los judíos,
diciéndoles que estaban siendo transferidos a trabajar
a otros lugares, y continuaron el proceso de exterminio hasta
la total liquidación de los dos ghettos; en total murieron
32.000 personas. Durante el mes de octubre, el ghetto pequeño
fue liquidado mediante una serie de acciones diseñadas
para eliminar a la población judía, excepto a
los trabajadores calificados. Los asesinatos masivos siguieron
hasta finales de 1941. A comienzos de 1942, quedaban unos 15.000
judíos en los ghettos.
El año 1942 trajo una relativa estabilidad al ghetto.
La necesidad de impulsar la economía alemana, a través
del trabajo forzoso, llevó a los trabajadores calificados
y a sus familias a mantenerse ocupados, de una forma o de otra.
La figura predominante en el ghetto era Jacob Gens, el comandante
de la policía judía. Su posición fue controvertida,
ya que participó en las deportaciones, aunque él
se veía como una figura útil a la hora de preservar
la vida del mayor número de personas, durante el mayor
tiempo posible. Durante las selecciones de octubre y noviembre
de 1941, Gens examinó los papeles de los judíos,
participó en la Aktion que trasladó a 150 ancianos
e incapacitados fuera del ghetto, y en dos acciones en diciembre
supervisó la entrega de 150 “criminales”
judíos en Ponary. Gens consideraba que ayudando en la
supervisión de las “acciones”, una proporción
de aquellos que estaban destinados a ser eliminados podrían
salvarse.
En enero de 1942 se formó la Organización Partisana
Unida (FPO) en el ghetto de Vilna, una de las primeras organizaciones
de resistencia establecida en los ghettos durante la Segunda
Guerra Mundial, pero a diferencia de otros movimientos, no estaba
dirigido por oficiales del ghetto, sino que Gens cooperó
con los alemanes para frenar la lucha armada. El FPO agrupaba
a socialistas-sionistas, conservadores, comunistas y otros grupos.
Sus objetivos eran establecer una forma de autodefensa del ghetto,
sabotear la industria y actividades militares alemanas y entrar
en unidades partisanas y del Ejército Rojo para luchar
contra los nazis. Los miembros del FPO consiguieron hacerse
con un pequeño número de armas de contrabando
que escondieron por todo el ghetto. Los resistentes estaban
preparados para luchar cuando se iniciase la fase final de la
liquidación del ghetto.
En marzo de 1943, el período de estabilidad en el ghetto
de Vilna llegó a su final. En ese momento, todos los
pequeños ghettos del distrito fueron liquidados; aproximadamente
5.000 personas fueron trasladadas a los bosques de Ponary y
fueron liquidadas. Parte de los resistentes se trasladaron al
ghetto de Vilna. En el verano de ese año, todos los campos
de trabajo de la zona fueron también clausurados, y durante
estas acciones muchos judíos fueron asesinados por la
Gestapo.
El 21 de junio de 1943, Himmler estableció una directiva
referida a la liquidación de todos los ghettos en Ostland,
y en agosto comenzó la liquidación gradual del
ghetto de Vilna. Sin embargo, no todos los judíos estaban
dispuestos para el sacrificio, y el 1 de septiembre estalló
la primera lucha entre el FPO y los alemanes: cuando los miembros
del FPO comenzaron a disparar contra los alemanes, éstos
comenzaron a destruir los edificios del ghetto.
El FPO se convenció de que estaban solos en esta lucha,
porque la población del ghetto no estaba dispuesta para
levantarse en armas, sino que consideraba que tenía más
oportunidades en un campo de trabajo que en una revuelta. Así,
el FPO decidió escapar a los bosques y se convirtieron
en partisanos. Como los alemanes habían rodeado el ghetto,
la única forma de escapar era el alcantarillado de la
ciudad; una vez en los bosques, crearon una división
partisana y llevaron a cabo numerosos actos de sabotaje, destruyendo
infraestructuras eléctricas, liberando a grupos de presos
del campo de trabajo de Kalais, y volando algunos trenes militares.
A pesar de todo, el esfuerzo de los resistentes no ayudó
a frenar la liquidación del ghetto. La operación
estuvo supervisada por el SS-Oberscharführer Bruno Kittel,
y se concluyó a finales de 1943. Todo el ghetto fue liquidado,
con la mayoría de las mujeres y los niños (entre
5.000-7.000 personas) trasladadas a campos de concentración
en Alemania y eliminados. Los aproximadamente 2.000 hombres
fueron llevados a campos en Estonia, y las mujeres jóvenes
(1.400-1.700) al campo de concentración de Kaiserwald,
cerca de Riga; algunos cientos de ancianos y enfermos fueron
asesinados en Ponary.
El grupo más importante de judíos supervivientes
de Vilna procedían del Heeres Kraftfahr Park 562 (HKP
562), un subcampo en Subocz, oficialmente propiedad y administrado
por las SS, pero controlado por una unidad de ingenieros de
la Wehrmacht estacionada en Vilna. El comandante de esta unidad,
mayor Karl Plagge, junto a algunos de sus oficiales, hicieron
todos los esfuerzos posibles para proteger a los judíos
del campo de las SS. El campo había sido creado en septiembre
de 1943, cuando Plagge conoció los intentos de liquidación
del ghetto de Vilna y consiguió los permisos necesarios
para trasladar a los trabajadores y sus familias del HKP a las
afueras de la ciudad. El campo alojaba aproximadamente un millar
de hombres, mujeres y niños. Debido a las simpatías
de Plagge, estuvo relativamente a salvo de abusos, hambre y
brutalidad, aunque no se podía impedir la entrada de
las SS y las atrocidades que cometían. La más
notable fue la Kinderaktion (una acción contra los niños
del campo), el 27 de marzo de 1944, cuando las SS se llevaron
y eliminaron a la mayoría de los 250 niños del
campo. Durante el período final antes de la llegada del
Ejército Rojo, Plagge advirtió a los judíos
de la llegada de unidades de las SS destinadas a eliminar a
los trabajadores, lo que les permitió preparar escondites.
Finalmente, 250 de los 1.000 habitantes del campo sobrevivieron
a la liquidación final, el mayor grupo de judíos
supervivientes del Holocausto en Vilna.
Los alemanes fueron expulsados de Vilna en julio de 1944, por
la presión combinada del Ejército Interior polaco
y el Ejército Rojo.
Entre 2.000 y 3.000 de los 57.000 habitantes judíos de
Vilna sobrevivieron, tanto escondidos como con los partisanos
o en campos de concentración en Alemania y Estonia; se
trata de una tasa de mortalidad de aproximadamente el 95%, casi
exactamente la misma que la de Lituania como conjunto. El censo
de 2001 indicaba que la población de Vilna era de 542.287
personas, de los que sólo el 0.5% (2.700) eran judíos.
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