En
el año 2004 se inauguró una nueva exposición
permanente sobre el tema de religión, cultura e
historia de los judíos en Holanda.
El
memorial en el Hollandsche Schouwburg también es
parte del Museo Histórico Judío.
Desde
1943, las sinagogas en las que se aloja actualmente el
Museo, estuvieron sin servicio; en 1945, los edificios
habían sido saqueados y los muebles habían
desaparecido. Por eso, tuvieron que ser sometidos a una
profunda restauración: en tanto que fue posible,
los antiguos componentes fueron restaurados a su estado
de finales del siglo XVIII. Los cuatro edificios fueron
conectados con modernos materiales, como vidrio, acerco
y hormigón, para mostrar que la transición
de sinagoga a museo no fue un proceso gradual, sino que
fue producto de una ruptura histórica.
El
edificio de la Gran Sinagoga, la más antigua de
las cuatro sinagogas que forman el complejo de edificios
que aloja el Museo Histórico Judío, fue
consagrado en 1671. La Obbene Shul fue construida en 1685-1686,
sobre lo que había sido un antiguo mercado de carne.
La Dritt Shuhl, la tercera sinagoga, fue construida alrededor
de 1700, y contiene los servicios administrativos del
museo, la única parte que no está abierta
al público. Finalmente, la Nueva Sinagoga fue consagrada
en 1752.
El
Departamento Educativo del Museo intenta hacer la presentación
de las colecciones accesibles a los visitantes de todas
las edades, proporcionando programas para jóvenes
y ancianos. Existen programas especiales para niños,
adultos, familias, ancianos, escuelas primarias, secundarias,
grupos religiosos y grupos de maestros y profesores.
El
Museo proporciona visitas temáticas sobre la identidad
judía, la religión y la historia de los
judíos en Holanda, que también se extienden
a las exposiciones temporales. También organiza
visitas a los alrededores del distrito del Museo, el antiguo
barrio judío de Ámsterdam, la industria
de los diamantes y las instituciones religiosas, como
la magnífica Sinagoga Portuguesa, frente al museo,
analizando también la fascinante historia de la
comunidad judía portuguesa de Ámsterdam.
A cinco minutos del Museo se encuentra el Hollandsche
Schouwburg, que después de la guerra se convirtió
también en un monumento a las víctimas judías
holandesas del Nacionalsocialismo.
La
exposición para niños y escolares de primaria,
centrada en la presentación de la cultura judía
a partir de la visita a una representación de una
casa, hace referencia a la tradición y la importancia
del respeto por los demás. En cada uno de sus espacios
se desarrolla una actividad: aprender a escribir caracteres
hebraicos, cocinar, escuchar música o historias.
El
programa de educación secundaria se centra en la
definición del significado de ser judío,
la vida religiosa de la comunidad judía, la presencia
de los judíos en Holanda, su procedencia originaria,
etc. Centrándose en la tradición judía,
pasa revista a una serie de objetos y tradiciones que
conforman la vida religiosa de esa comunidad, analizando
también las diferencias culturales con el resto
de la población.
Las
colecciones del Museo recogen objetos y trabajos de arte
asociados con la religión, cultura e historia de
los judíos en Holanda y sus antiguas colonias.
El Museo tiene unas 11.000 obras de arte, objetos ceremoniales
e históricos, etc., aunque sólo el 5% está
presentado en las exposiciones.
Además
de la información documental, el Centro de Investigación,
creado en 1975, también está compuesto por
numerosos documentos históricos y fotografías,
que cubren una gran variedad de sujetos asociados con
la historia y la cultura judía en general, con
más de 43.000 libros, folletos, documentos, fotos,
material de audio y de vídeo. El Museo también
publica sus investigaciones en esta colección.
El Centro está abierto a estudiantes, investigadores
y público en general.
Las
historias personales e individuales son otro tema en el
que se centra gran parte de la actividad del Museo. Documentos
tales como diarios, cartas, fotos, entrevistas en vídeo,
objetos personales, etc., testifican en profundidad sobre
unos acontecimientos en las vidas de la población
y las familias judías, mientras proporcionan una
imagen auténtica de la historia del período.