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| Memorial
Museo Yad Vashem |
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Israel
es el único país del mundo que tiene una ley
que obliga a la conmemoración oficial del Holocausto,
una evidencia más de la centralidad de este acontecimiento
en la experiencia cultural y colectiva del Estado.
La
idea de establecer un memorial en Palestina por los judíos
que eran víctimas del Holocausto fue concebida durante
la Segunda Guerra Mundial, en 1942, cuando comenzaron a
llegar los informes del genocidio de los judíos en
los países ocupados. Cuando la guerra acabó
y se tuvo plena conciencia de la extensión de la
catástrofe, esta propuesta tuvo mucha más
aceptación. Sin embargo, el estallido de la Guerra
de Independencia israelí, en mayo de 1948, dejó
la idea de la construcción del memorial de Yad Vashem
en espera.
Yad
Vashem fue establecido en 1953 por una decisión del
Knesset (Parlamento israelí), como un centro de documentación
e investigación, educación y memoria del Holocausto.
Desde entonces, Yad Vashem ha documentado la historia del
pueblo judío durante el Holocausto y ha preservado
la memoria de los seis millones de víctimas judías.
Yad Vashem, la Autoridad de Recuerdo de los Mártires
y Héroes del Holocausto, se encuentra situada en
Har Hazikaron (el Monte del Recuerdo), en Jerusalén.
La
Autoridad ha sido formada como una institución corporativa,
administrada por un consejo y un directorio. Según
la Ley de Yad Vashem, el gobierno participa en el coste
de su construcción y mantenimiento, pero la Autoridad
recibió permiso para aceptar donaciones, ingresos
y contribuciones de otras fuentes. La Ley también
establece que el Ministro de Educación establezca
regulaciones para regular las formas de operar de la autoridad.
Desde su creación, Yad Vashem se ha encargado de
documentar la historia del pueblo judío durante el
período del Holocausto, de preservar la memoria y
la historia de cada una de los seis millones de víctimas,
y de impartir el legado del Holocausto a las generaciones
por venir, a través de sus archivos, biblioteca,
escuela, museos.
Diversas
instalaciones, como el museo histórico, la Sala del
Recuerdo, la Sala de los Nombres, el Memorial de los Niños
y una sección de investigación, junto a la
biblioteca, el archivo y la Escuela Internacional para Estudios
del Holocausto, etc., se encuentran alojados en los numerosos
edificios que forman el memorial. El Valle de las Comunidades,
la Avenida de los Justos entre las Naciones, y un gran número
de esculturas, rodeadas de prados y árboles, también
pueden encontrarse en estos terrenos.
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Memorial
Museo Yad Vashem
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El
Museo Histórico es el lugar central de información
para visitantes. Como instituto educativo y de investigación,
Yad Vashem tiene un archivo que consta de 62 millones de
documentos y más de 260.000 fotografías, así
como películas y vídeos sobre el Holocausto.
En 2005, el Museo Histórico fue reabierto, asumiendo
una nueva concepción de las exposiciones, en un nuevo
edificio diseñado por el arquitecto Moshe Safdi.
La recogida de objetos, materiales de archivo, testimonios
de la historia del Holocausto, tanto de Israel como del
resto del mundo, comenzó ya en 1955, dos años
después de la creación del memorial de Yad
Vashem.
En las últimas décadas se ha llevado a cabo
una constante expansión del memorial: se han instalado
varios monumentos, se ha construido un edificio para la
biblioteca y el archivo; en 1973 se estableció un
departamento educativo, que ha desarrollado un constante
trabajo sobre la historia del antisemitismo y del Holocausto,
etc. También se estableció ese año
un Centro de Enseñanza del Holocausto, en estrecha
cooperación con la Universidad Hebrea.
La colección de archivos de Yad Vashem, el depósito
de material más grande y más completo sobre
el Holocausto del mundo, comprende 68 millones de páginas
de documentos, accesibles al público. La librería
acoge más de 100.000 títulos en numerosas
lenguas, miles de publicaciones periódicas y un gran
número de ediciones raras.
Educación e investigación
La Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto
es la única escuela de este tipo en el mundo, por
la que pasan más de 185.000 estudiantes al año
de Israel, junto a miles de educadores de Israel y de todo
el mundo. Los cursos para profesores se ofrecen en numerosas
lenguas y en hebreo, y también la escuela también
envía a personal especializado a todo el mundo, para
proporcionar educación sobre el Holocausto.
El equipo de expertos de la Escuela desarrolla una gran
variedad de programas educativos y ayudas de estudio sobre
el Holocausto, incluyendo programas multimedia avanzados,
mapas, libros, y otros recursos educativos.
El Instituto Internacional para la Investigación
del Holocausto coordina y apoya investigaciones, a nivel
nacional e internacional, organiza conferencias y coloquios,
y publica una gran variedad de trabajos sobre el Holocausto,
incluyendo memorias, diarios, estudios históricos
y memorias escolares.
También existe un creciente catálogo de publicaciones
en hebreo e inglés, que incluye libros de historia,
diarios y colecciones de documentos. Yad Vashem ha publicado
más de 200 libros, en referencia principalmente al
Holocausto y a la sociedad Israelí.
Ceremonias conmemorativas
El Día de Recuerdo de los Mártires y Héroes
del Holocausto fue establecido en 1953 por el Parlamento
israelí, el 27 Nissan, una fecha que normalmente
cae hacia finales de abril y comienzos de mayo. Esta fecha
está marcada en Yad Vashem por una solemne ceremonia
de Estado en la Plaza del Ghetto de Varsovia, a la que asisten
numerosos dignatarios, y en la que participan el Presidente
y el Primer Ministro del Estado de Israel.
A la mañana siguiente se celebra una ceremonia para
depositar una corona en la Plaza del Ghetto de Varsovia,
seguida de una ceremonia de que “cada persona tiene
un nombre”, en la Sala del Recuerdo, donde el público
es invitado a leer los nombres de las víctimas judías
del Holocausto. El ceremonial tradicional principal se lleva
a cabo en la Sala del Recuerdo y el día concluye
con una ceremonia del movimiento juvenil.
El Día de la Victoria en Europa, el 8-9 de mayo,
se observa anualmente en una ceremonia conmemorativa de
Estado, llevada a cabo en el Memorial a los Soldados Judíos
de Yad Vashem. Los invitados especiales a esta ceremonia
son los mismos veteranos de guerra.
Museo de Historia del Holocausto
El nuevo Museo de Historia del Holocausto ocupa 4.200 metros
cuadrados, principalmente subterráneos. Se trata
de una estructura triangular similar a un prisma que penetra
en la montaña desde un lado al otro, acabando en
ambos extremos en acantilados al aire libre. La forma triangular
fue escogida para soportar la presión de la tierra
sobre el prisma mientras recogía la luz del día
a través de una claraboya de 200 metros de largo.
La luz del día permite ver el contraste con las zonas
oscuras requeridas para las presentaciones multimedia. Dentro
de las diferentes galerías, la luz entra a través
de claraboyas localizadas, dependiendo de los requerimientos
de cada exposición.
La estructura crea una secuencia de espacios y da la ilusión
de que se desciende dentro de la montaña. Cuando
la ruta se aproxima a la salida norte, el suelo comienza
a ascender y el triángulo se abre de nuevo, con la
salida justo en una ladera de la montaña, mostrando
una asombrosa vista del actual Jerusalén.
Tanto multidisplicinariamente como interdisciplinariamente,
el Museo presenta la historia de la Shoah desde una perspectiva
única judía, enfatizando las experiencias
de las víctimas individuales a través de objetos
originales, testimonios de supervivientes y temas personales.
El Museo de Arte es también un testimonio de la fuerza
del espíritu humano y contiene la colección
más grande y más importante del mundo de arte
del Holocausto. Incluye trabajos de arte que fueron creados
bajo las adversas condiciones del Holocausto y una selección
de trabajos realizados después de la guerra por supervivientes
y otros artistas.
Una de las directrices básicas para el diseño
del Museo era crear una ruta para los visitantes dedicada
a envolver la narrativa, con un comienzo, una zona intermedia
y un final, a través de un eje longitudinal de memoria
histórica, atravesada por el visitante para moverse
de una galería a otra y de un tema a otro. Las exposiciones,
completadas con objetos originales, documentación,
testimonios, películas, literatura, diarios, cartas
y trabajos de arte, enfatizan las historias humanas únicas
de la población judía en Europa durante aquellos
terribles años.
El Museo también contiene un centenar de pantallas
de vídeo que muestran los testimonios de los supervivientes
y cortometrajes.
Una de las galerías muestra “El mundo que fue”,
en la entrada del Museo, una proyección de vídeo-arte
de Michal Rovner, que retrata el mundo judío antes
del Holocausto, mostrando el mundo de las personas dentro
de sus comunidades, un mundo que ahora se ha desvanecido.
Otra exposición examina la Alemania nazi y sus políticas
antisemitas, desde la llegada al poder hasta el estallido
de la Segunda Guerra Mundial, mostrando los dramáticos
cambios impuestos por los nazis que transformaron a los
judíos alemanes en sujetos marginales. El visitante
se encuentra frente a numerosos signos antisemitas que se
convirtieron en un elemento común en la Alemania
nazi.
El Centro de Visitantes
Se trata del punto de reunión, orientación,
información y recepción del memorial. El edificio
está abierto en todas direcciones a las vistas sobre
el memorial y el paisaje que lo rodea.
Librería y Centro de Investigación
Está localizado en el nuevo complejo de entrada de
Yad Vashem, y proporciona una amplia variedad de referencias
de libros, artículos multimedia, memorias y literatura
sobre el Holocausto. También actúa como centro
de investigación y ofrece tanto las publicaciones
de Yad Vashem como materiales educativos preparados por
la Escuela Internacional para Estudios del Holocausto.
Sala del Recuerdo
El primer monumento que se construyó en Yad Vashem
fue en memoria de los seis millones de víctimas judías
del Holocausto. La Sala del Recuerdo fue diseñada
en un proyecto en 1957, y fue dedicada en 1961. Está
construida con grandes rocas de basalto una encima de otra,
como una gran lápida. El visitante entra en la Sala
a través de una pesada puerta negra, diseñada
por David Palombo, en la que las barras de hierro forman
una composición de formas rotas y atormentadas, como
una reminiscencia de un campo de batalla desierto.
El techo de la Sala del Recuerdo tiene forma de pirámide,
que crea un amplio espacio entre las paredes y el techo,
permitiendo a la luz entrar. El suelo de la sala está
gravado con los nombres en hebreo e inglés de 22
campos de concentración, campos de exterminio y otros
grandes centros de genocidio. Una Llama Eterna brilla en
uno de los rincones, en una copa de bronce rota, abierta
hacia la obertura en el techo, como un grito interrumpido
de súplica al cielo. Frente a la llama eterna hay
un nicho que contiene las cenizas de las víctimas
desconocidas, que fueron llevadas desde los diferentes campos
de concentración, después de la guerra. Así
es posible, aunque sólo sea de forma simbólica,
dar a las víctimas del Holocausto un entierro oficial.
La Sala del Recuerdo se ha convertido en el Cenotafio estatal,
donde los dignatarios extranjeros y huéspedes oficiales
expresan sus respetos por las víctimas del Holocausto.
La Sala de los Nombres
La Sala de los Nombres es un tributo a las víctimas,
recordándolas no como números anónimos
sino como seres humanos individuales. Las “Páginas
de Testimonio” son lápidas simbólicas
que recuerdan los nombres y datos biográficos de
millones de mártires, datos proporcionados por familiares
y amigos. Hasta la fecha, Yad Vashem ha computerizado más
de 3.2 millones de nombres de víctimas del Holocausto,
compilando más de 2 millones de Páginas de
Testimonio y diversas listas más.
La Sala está compuesta por un cono de diez metros
de alto que contiene 600 fotografías y fragmentos
de Páginas de Testimonios. Esta exposición
representa una fracción de los seis millones de judíos
muertos. Los retratos de las víctimas están
reflejados en agua, en la base de un cono opuesto cavado
en la roca de la montaña.
Al final de la Sala hay una pantalla de cristal en la que
se proyectan Páginas de Testimonios. Desde aquí
se puede acceder al centro informático y de investigación,
la base de datos central de los nombres de las víctimas
de la Shoah.
El Pilar del Heroísmo
Diseñado en 1970 por Buky Schwartz, el Pilar del
Heroísmo es un pilar de 21 metros de alto, que se
encuentra al borde de una plaza. En la lejanía, el
pilar se asemeja a una alta chimenea, recordando las chimeneas
de los crematorios de los campos de exterminio en los que
eran quemados los cuerpos de las víctimas.
El Pilar fue erigido en Yad Vashem después de la
Guerra de los Seis Días, en 1967, cuando Israel aún
estaba celebrando su victoria; esta guerra fue percibida
como la antítesis del Holocausto: Israel tenía
el pleno control de su seguridad, al contrario que los judíos
de la Europa nazi.
El pilar tiene tres lados hechos de paneles cóncavos
de acero; los paneles frontales llevan la inscripción:
“a los mártires, a los luchadores del ghetto,
a los partisanos, a aquellos que se rebelaron en los campos,
a los luchadores clandestinos, a los soldados en los ejércitos,
a aquellos que salvaron a sus hermanos, a las personas valientes
que tomaron parte en la inmigración clandestina,
a los héroes de valor y revuelta, por la vida eterna”.
Esta rodeado por bloques de cemento gris que simbolizan
la destrucción.
La inscripción fomenta el concepto de heroísmo,
altamente valorado en ese período, tanto el heroísmo
físico de los luchadores como el heroísmo
espiritual de los mártires.
El Monumento del Ghetto de Varsovia
En 1973, Yad Vashem decidió crear una zona para llevar
a cabo las ceremonias oficiales del Día de Recuerdo
de los Mártires y Héroes, que hasta aquel
momento se habían realizado frente a la Sala del
Recuerdo.
Al final de la gran plaza existe una copia del Monumento
del Ghetto de Varsovia de Nathan Rapoport, cuyo original
fue erigido en Varsovia en 1948. El monumento, construido
entre 1975-1976, está compuesto por dos relieves
de bronce montados en un muro de ladrillo rojo que simboliza
los muros del ghetto. Entre los relieves se encuentra la
inscripción “bedamaich chayi” (en tu
sangre vivirás).
El relieve de la derecha, La Última Marcha, describe
las deportaciones masivas de judíos a los campos
de exterminio: ancianos, niños, hombres y mujeres,
enfatizando la naturaleza indiscriminada de la deportación
y el exterminio de los judíos europeos. El relieve
de la izquierda retrata el Levantamiento del Ghetto de Varsovia:
hombres y mujeres de todas las edades, en poses dramáticas,
alzando en sus manos sus pobres armas (un rifle, una piedra,
una daga y una granada); en el centro se encuentra la figura
de Mordechai Anielewicz, llevando la llama que encendió
el espíritu de la rebelión.
Los dos extremos representados en este monumento (el Levantamiento
es vertical, expresivo y dinámico, y La Última
Marcha es horizontal y muestra un tempo más monótono),
expresan claramente el contraste entre la fuerza y el poder
de los héroes, y la pasividad y debilidad de las
víctimas, que “fueron conducidas mansamente
al matadero”.
El Monumento de los Niños
En 1976, Yad Vashem encargó a Moshe Safdie el diseño
de un memorial a los 1.5 millones de niños que murieron
durante el Holocausto. El monumento fue dedicado en 1987,
después de que dos supervivientes que habían
perdido a su hijo de dos años en Auschwitz financiaran
el proyecto.
En una colina hay una serie de postes blancos, similares
a troncos de árboles, de diversas alturas, que simbolizan
a los niños cuyas vidas fueron cortadas a diferentes
edades. Desde aquí, un largo pasaje lleva a una puerta
de hierro, cerca de la que se encuentra la cara del hijo
de los financieros del proyecto, Uziel Spiegel, en relieve.
La puerta se abre a una oscura sala subterránea:
en la entrada hay fotografías de nueve niños
(cinco niños, incluyendo a Uziel Spiegel, y cuatro
niñas). En el centro de la sala, una caja de cristal
contiene cinco velas, cuyas llamas son reflejadas por espejos,
produciendo innumerables reflejos de luz brillante en las
paredes de cristal, reminiscencia de un cielo estrellado.
Como trasfondo, la música resuena, y las voces leen
en hebreo, inglés y yiddish los nombres, edades y
lugares de origen de los niños que murieron en el
Holocausto.
El Memorial a los Soldados y Partisanos Judíos
Diseñado por Bernie Fink, el Memorial a los Soldados
y Partisanos Judíos fue completado en 1985, y está
dedicado a los 1.5 millones de soldados judíos, luchadores
del ghetto, partisanos y soldados en las fuerzas Aliadas
que lucharon contra la Alemania nazi.
La estructura comprende seis bloques hexagonales oblongos
de granito, amontonados en dos grupos de tres, creando una
Estrella de David, alrededor de una espada de acero en el
centro. Los seis bloques de granito representan a los seis
millones de judíos muertos, la Estrella de David
simboliza al pueblo judío, y la espada, la lucha
contra los nazis. Utilizando está combinación,
el artista conecta a los soldados judíos en las fuerzas
Aliadas y a los soldados israelíes modernos.
Frente al monumento hay una plaza con forma de menorah.
El monumento lleva la siguiente inscripción en hebreo,
inglés, ruso, francés y yiddish: “Gloria
a los Soldados y Partisanos judíos que lucharon contra
la Alemania nazi”.
Cada año, el 9 de mayo, se realiza una ceremonia
ante este monumento, que marca la victoria de las fuerzas
Aliadas sobre la Alemania nazi.
El Valle de las Comunidades
La idea de conmemorar las comunidades destruidas en la Europa
nazi aparece en la Ley de Yad Vashem de 1953, que establecía
la creación de una autoridad para conmemorar “las
comunidades, sinagogas, movimientos y organizaciones, instituciones
públicas, culturales, educativas, religiosas y de
caridad que fueron destruidas y arruinadas por las diabólicas
estratagemas para borrar el nombre de Israel y su cultura
de la faz de la tierra”.
Localizado en la parte occidental del complejo de Yad Vashem,
el Valle de las Comunidades, diseñado por Lipa Yahalom
y Dan Zur, fue dedicado en 1992, formado por más
de un centenar de secciones al aire libre, separadas cada
una por muros de piedra de Jerusalén. Visto en su
conjunto, el sitio se asemeja a un conjunto de ruinas, describiendo
un mundo que ha desaparecido.
A la entrada del Valle está la siguiente inscripción:
“Este memorial conmemora a las comunidades judías
destruidas por la Alemania nazi y sus colaboradores, y a
las pocas que sufrieron pero sobrevivieron a la sombra del
Holocausto. Durante más de un milenio, los judíos
vivieron en Europa, organizando comunidades para preservar
su identidad diferenciada. En períodos de relativa
tranquilidad, la cultura judía floreció, pero
en períodos de desasosiego los judíos fueron
obligados a huir. Allí donde se asentaron, dotaron
a los pueblos entre los que vivían con sus talentos.
Aquí, sus historias serán explicadas”.
Cada sección del Valle representa una región
en la Europa de preguerra con una población judía
importante. El nombre de la principal comunidad de la región
está gravado en piedra de Jerusalén; los nombres
de otras comunidades están escritos en placas de
mármol.
El Valle de las Comunidades no es una descripción
o un mapa exacto de la Europa de preguerra, sino que nos
muestra la localización de los principales centros
de la vida judía, de acuerdo a su importancia, sin
tener en cuenta ningún tipo de descripción
territorial. En palabras de Elly Dlin, director del Valle
de las Comunidades, esto es “geografía judía”.
La tarea de los arquitectos que crearon el Valle de las
Comunidades era crear un monumento a las ruinas, un acto
que requería la “con”-strucción
de la “de”-strucción. Por tanto, no se
construyó nada por encima del suelo, sino que fue
excavado en la tierra. Parece que una gran catástrofe
había ocurrido y que el rico mundo que los judíos
vivían antes de la guerra hubiese desaparecido, de
pronto, sin dejar más que unos rastros de su existencia.
Desde el suelo, las paredes de roca alcanzan hasta una decena
de metros de altura, y el visitante se siente pequeño
ante el tamaño del monumento, abrumado por su propia
insignificancia y por la enormidad de lo que se perdió.
El Valle es un laberinto de patios y muros, de callejones
sin salida en los que se intenta que el visitante sienta
un cierto grado de inseguridad, de encontrarse atrapado.
En las blancas paredes de piedra de Jerusalén están
inscritos los nombres de más de 5.000 comunidades,
en 107 muros de piedra que representan el mapa de Europa
y el Norte de África. En el Valle, el visitante está
rodeado por estos nombres.
Dentro de este memorial se encuentra Beit Hakehilot, literalmente
la Casa de las Comunidades, un centro educativo y de investigación,
en el que se muestra un audiovisual en el que se presenta
el papel de la comunidad en la vida judía. Está
planeada la reconstrucción de la información
sobre los principales datos de esas comunidades.
La Avenida y Jardín de los Justos entre las
Naciones
La Avenida y Jardín de los Justos entre las Naciones,
honra a los no judíos que actuaron según los
nobles principios de la humanidad y que arriesgaron sus
vidas para ayudar a los judíos durante el Holocausto.
Dos mil árboles, símbolo de la renovación
de la vida, han sido plantados en esta avenida y sus alrededores.
Las placas junto a cada árbol contienen los nombres
de aquellos que son honrados, junto a su país de
residencia durante la guerra. Otros 19.000 nombres de no
judíos reconocidos por Yad Vashem como Justos están
gravados en muros, de acuerdo con el país, en el
Jardín de los Justos entre las Naciones.
Memorial de los Deportados
El Memorial de los Deportados es un vagón de ganado
original que fue utilizado para transportar a miles de judíos
a los campos de concentración y exterminio, donado
por las autoridades polacas. Se encuentra en el centro del
memorial de Yad Vashem. Colgado en el filo de un abismo
frente al bosque de Jerusalén, el monumento simboliza
tanto el horror inminente como el renacimiento que siguió
al Holocausto.
La Sinagoga
La nueva Sinagoga sirve como lugar en el que los visitantes
pueden orar por aquellos que desaparecieron, pero también
como monumento a las sinagogas que fueron destruidas en
Europa. Allí se encuentran 31 objetos distintos,
incluyendo 4 arcos de la Torah, procedentes de Rumanía,
y varios otros objetos del judaísmo de toda Europa.
También hay objetos rituales procedentes de Polonia,
Grecia, Transnistria, Alemania y Eslovaquia.
El Centro Visual
Se trata de un centro para la recogida, estudio y visionado
de películas sobre el Holocausto y otros temas relacionados.
El núcleo de la colección son las numerosas
películas que fueron adquiridas por Yad Vashem con
ánimo de investigación. Además, ha
comenzado a crear una base de datos de informaciones detalladas
sobre todas las películas relacionadas con el Holocausto,
así como los testimonios de los supervivientes.
Plaza de Janusz Korczak
En esta plaza se encuentra la escultura de Korczak y los
Niños del Ghetto, en honor del gran pedagogo judío-polaco
Dr. Henrik Goldschmidt, conocido por su pseudónimo
de Janusz Korczak. Se trata de una escultura de bronce de
un grupo de niños a los que cobija, abrazándolos
protectoramente con sus brazos.
La figura de Korczak es considerablemente más grande
que las de los niños, aunque sólo su cara
y sus manos son visibles, uniendo al grupo en su abrazo.
Los niños son altos y delgados, con sus manos colgando
sin vida y sus cabezas agachadas.
Janusz Korczak y los niños de su orfanato fueron
enviados al campo de exterminio de Treblinka el 5 de agosto
de 1942. Cada año, en esa fecha, se lleva a cabo
una ceremonia conmemorativa en el monumento que agrupa a
muchos de los niños a su cargo que pudieron sobrevivir
al Holocausto.
La Plaza de la Familia
Fue construida para conmemorar a la familia judía
en el Holocausto. Dentro de la plaza se encuentra una escultura,
estratégicamente colocada para observar la impresionante
vista de Jerusalén y sus suburbios.
El Panorama de los Partisanos
El visitante de esta zona puede ver la silueta de un árbol
de seis metros de alto con las figuras de cientos de hombres,
mujeres y niños, camuflados en sus ramas y dispuestos
entre el follaje, su tronco y sus raíces. Sus ramas
humanas son una expresión de la esperanza de que
los partisanos sobrevivan y de la lucha contra los alemanes.
La Ambulancia Sueca
Hacia el final de la guerra, cuando la Alemania nazi se
acercaba a la catástrofe inevitable de la derrota,
el Conde Folke Bernadotte, representante de la Cruz Roja
sueca, llegó a un acuerdo con los dirigentes de las
SS para que liberasen a un grupo de prisioneros de los campos
de concentración alemanes. La ambulancia representa
una de los 36 autobuses de la Cruz Roja sueca que entraron
en Alemania en marzo y abril de 1945 para transportar a
25.000 prisioneros, entre ellos miles de judíos,
principalmente mujeres, desde Alemania a Suecia.
Monumento a Le Chambon-sur-Lignon
Le Chambon-sur-Lignon es un pueblo protestante del sur de
Francia. Durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió
en un refugio para los judíos que huían de
los nazis y de sus colaboradores franceses. Sus habitantes
escondieron a judíos en sus casas, en algunos casos
durante cuatro años, proporcionándoles tarjetas
de identidad, de racionamiento falsas, y ayudándolos
a huir a Suiza.
Gracias al liderazgo del sacerdote del pueblo y su mujer,
Andre y Magda Trocme, la población de Chambon actuó
según sus convicciones de ayudar a los vecinos que
lo necesitaban. Algunos de los habitantes del pueblo, entre
ellos Daniel Trocme, primo del pastor Trocme, fueron deportados
a los campos de concentración por esta actuación;
Daniel Trocme murió en Majdanek.
La familia Trocme fue reconocida por Yad Vashem como Justos
entre las Naciones; se plantó un árbol en
honor de Andre y Magda, y otro en honor de Daniel Trocme.
Pero también se dedicó un pequeño jardín
y un árbol en honor de los habitantes de Chambon.
Monumento de Nieuwlande
Una única instancia de acción de rescate colectiva
tuvo lugar en el pueblo holandés de Nieuwlande: en
1942-1943, los habitantes del pueblo decidieron que cada
hogar escondería a una familia o al menos a un judío.
Dada la naturaleza colectiva de esa acción, no se
temía la posibilidad de una denuncia, ya que todos
los habitantes estaban implicados en el “crimen”.
Los 117 habitantes del pueblo fueron reconocidos como Justos
entre las Naciones.
El 18 de junio de 1988, un monumento en honor del pueblo
de Nieuwlande fue construido en Yad Vashem, en el camino
hacia el Valle de las Comunidades.
Contacto
Yad
Vashem
Har Hazikaron
91034 Jerusalén
http://www.yad-vashem.org |
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