Eficientemente, de acuerdo con la precisión del método
de trabajo, los nazis llevaron a cabo el proceso de liquidación
del judaísmo europeo, destruyendo una comunidad tras
otra. El método era siempre el mismo: confinar a
los judíos en ghettos, eliminar cualquier posibilidad
de supervivencia, su libertad de movimientos, sus objetos
de valor y hacer decrecer la población mediante el
transporte a campos de concentración. Aquellos que
podían ser utilizados como mano de obra, debían
ser enviados a campos de trabajo, mientras que el resto
eran eliminados en cámaras de gas.
Sosnowiec
no es un ghetto muy conocido, aunque la tragedia de la Shoah
se extendió también allí. El 4 de septiembre
de 1939, las tropas alemanas entraban en la localidad. La
ciudad, que tenía 130.000 habitantes, estaba localizada
en la “Provincia de la Alta Silesia”, que se
convirtió en parte del Reich alemán. En ese
momento, 28.000 judíos de Sosnowiec (22% de la población
total) quedaron sujetos a las leyes alemanes que, gradualmente,
habían erosionado los derechos de los judíos,
desde 1933. Muchos judíos de la ciudad, sabiendo
que la ocupación nazi y la deportación eran
inminentes, intentaron esconder a sus hijos con otros habitantes
de la población.
Durante
los primeros días de la guerra, aproximadamente 9.000
judíos huyeron de Sosnowiec y de la cercana Bedzin;
entre los fugitivos estaba el rabino Hager. Muchos de estos
fugitivos regresaron a sus casas, después de algunos
días, mientras el Ejército alemán seguía
avanzando rápidamente y cortaba sus rutas de escape
hacia el Este.
El
mismo día 4 de septiembre se produce el primer ataque
a la población judía, y 13 personas son asesinadas;
el día 5 son convocados todos los hombres judíos
en una plaza, y los soldados alemanes abren fuego contra
la multitud, causando numerosas bajas. El 9, la Gran Sinagoga
es incendiada. En octubre se crea un Consejo Judío,
que incluye a algunos de los principales ciudadanos judíos
de la ciudad, mientras que se forma también una policía
judía local. El primer transporte se produjo en octubre
de 1939, cuando 300 jóvenes fueron enviados a campos
de trabajos forzados.
A
comienzos de noviembre, 100 judíos de elevada posición
de Sosnowiec y Bedzin fueron arrestados como rehenes, para
ser intercambiados por el pago de un rescate. Fueron liberados
un mes después, a comienzos de diciembre, después
del pago del dinero y oro requerido.
A
finales de 1939 comenzó el proceso de separar a los
judíos de sus posesiones sistemáticamente:
los alojamientos fueron vaciados a favor de los alemanes
y comenzó la confiscación de todos sus bienes.
Una vez que todos los negocios y empresas de la región
de Zaglembie estuvieron censados, comenzaron a ser confiscados
y se instauró un duro proceso de “arianización”.
En 1940 había 2.592 colonos alemanes llegados del
Reich a Sosnowiec, para hacerse cargo de esos bienes; en
1942 el número se había incrementado hasta
10.794 (aproximadamente un 10% de la población).
En
octubre de 1939 se introdujeron también las primeras
regulaciones sobre la obligación de los judíos
de trabajar como mano de obra forzosa: los hombres menores
de 55 años fueron obligados a trabajar dos días
a la semana. En noviembre se introdujeron nuevas reglamentaciones,
incluyendo la obligación de llevar un brazalete blanco
con una Estrella de David azul en él.
Desde
1940, Moshe Merin dirigió la “Oficina Superior
del Consejo Judío de Ancianos de Alta Silesia”,
la organización que abarcaba Sosnowiec y 45 comunidades
judías regionales. El Consejo Judío de Sosnowiec
queda integrado dentro de este abanico de organizaciones.
Siguiendo órdenes de la administración alemana,
esta oficina organizaba contingentes de trabajadores forzosos
judíos para las factorías locales y los campos
de trabajo de la zona.
El
primer Judenrat tenía 7 departamentos (bienestar,
salud, legal, financiero, laboral, recursos y administración).
Con la llegada de refugiados desde Silesia, el departamento
de bienestar abrió cocinas públicas y almacenes
de ropa; el departamento de salud era responsable del mantenimiento
del hospital, el único de la zona de Zaglembie que
atendía a judíos; el departamento laboral
organizaba el trabajo forzoso.
El
Zentrale Judenrat supervisaba el trabajo de los diferentes
Judenrat locales y regionales, les ayudaba financieramente
y dirigía el trabajo de los mismos. Cuando Merin
fue nombrado para dirigier el Zentrale, su hermano Chaim
fue nombrado jefe del Judenrat local en Sosnowiec.
A
finales de 1939 también se creó una fuerza
de policía judía en Sosnowiec. En 1941 estaba
bajo el control de la fuerza de policía central del
Zentrale, que incluía unos 200 hombres, que llevaban
un brazalete amarillo y blanco.
En
1941 se produjeron las primeras deportaciones hacia los
campos de trabajos forzosos. Mientras tanto se estaba llevando
a cabo la liquidación de las comunidades más
pequeñas; una gran parte de esta población
fue liquidada en el sitio, mientras que una proporción
también era empleada como mano de obra y enviada
a Sosnowiec y Bedzin. En marzo de 1941, 6.500 judíos
fueron deportados de sus ciudades a Auschwitz, con la ayuda
de la policía judía de Sosnowiec y Bedzin.
En
1940, el número de judíos de Sosnowiec era
de 22.407, y un año después el número
había crecido hasta 24.249. El plan original de las
SS era deportar a todos los judíos de la región
al Gobierno General, ya que Silesia debía ser anexionada
al Reich alemán. Sin embargo, el plan no pudo realizarse
debido a la resistencia de Hans Frank, Gobernador General
a absorber a cientos de miles de judíos en su jurisdicción.
Por tanto, si debían permanecer en la zona de Zaglembie,
debía aplicarse un mecanismo para la utilización
de los judíos como mano de obra.
De
acuerdo con las instrucciones de la Gestapo, el Judenrat
creó un campo de trabajo, proporcionando cada día
contingentes de trabajadores que eran empleados en la limpieza
de las calles, trabajos en los ferrocarriles, cargando y
descargando trenes, etc. En octubre llegó el primer
contingente de trabajo, de 500 jóvenes, y a finales
del otoño el número de trabajadores era de
más de 2.800 personas. Las condiciones de trabajo
en estos campos eran terribles, con jornadas de 12 horas,
con castigos y golpes regulares y condiciones alimenticias
penosas.
Una
forma de evitar ser enviado a un campo de trabajo era conseguir
un empleo en los talleres fundados en Sosnowiec desde la
primavera de 1941: sastres, peleteros, carpinteros, etc.,
fueron empleados en esos talleres. Dirigidos directamente
por alemanes, se expandieron entre 1941-1942, debido a las
crecientes actividades militares en el frente oriental y
la creciente demanda de productos de ropa y calzado.
La
aniquilación de los judíos de la zona de Zaglembie
se llevó a cabo en diferentes etapas. En la etapa
inicial, los alemanes aplicaron el sistema de “selección
controlada”: personas incapaces de trabajar fueron
enviadas a los campos de exterminio, mientras que mantenían
con vida a aquellos que podían servir a la economía
de guerra alemana. Desde mayo a agosto de 1942, las SS deportaron
a unos 11.500 niños, ancianos y enfermos incapaces
de trabajar, hacia el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau.
Entre mayo y junio, aproximadamente el 10% de la población
judía de Sosnowiec fue deportada. En agosto de 1942
se llevó a cabo lo que, posteriormente, se conocería
como la Gran Deportación de los judíos de
Sosnowiec. Durante tres días, más de 4.000
judíos fueron enviados desde Sosnowiec hasta Auschwitz.
Poco
después, en octubre de 1942, las SS crearon el ghetto
judío en Srodula, un suburbio de Sosnowiec, y la
población judía fue “reasentada”
en el interior del mismo. La intención era explotar
esta mano de obra, aunque pronto se tomó la decisión
de liquidar todos los ghettos. En marzo de 1943 fue completado
el “reasentamiento” de 14.000 judíos
de Sosnowiec y de 6.000 judíos refugiados.
El
21 de junio de 1943, Moshe Merin y muchos de sus colaboradores
fueron deportados a Auschwitz. Entre el 1 y el 16 de agosto,
15.000 judíos de Sosnowiec y ciudades cercanas fueron
deportados al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau.
Aproximadamente 400 judíos que intentaron resistirse
o escapar fueron fusilados.
Después
de la deportación de agosto de 1943, aún quedaban
judíos en los campos de trabajo en Sosnowiec y Bedzin,
empleados en la retirada de los cuerpos de las calles y
la limpieza de las casas, además de la última
confiscación de los bienes de los deportados. En
diciembre de ese año, 800 de ellos fueron enviados
a Auschwitz, y en enero de 1944, los últimos 400
judíos sufrieron el mismo destino.
Después
de la guerra, en 1945-1946, aproximadamente 700 judíos
volvieron a Sosnowiec, pero casi todos ellos emigraron poco
después, debido al creciente violento antisemitismo
que apareció en Polonia.
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