Gurs fue un campo de refugiados construido por el gobierno
francés en 1939, tras la caída de Catalunya
y el final de la Guerra Civil española para dar acogida
a aquellos que huían de España por temor a
las represalias del franquismo. Aquellos que llegaban de
España fueron clasificados en cuatro categorías:
miembros de las Brigadas Internacionales que, debido a su
nacionalidad (alemanes, austriacos, italianos, checos, etc.)
no podían regresar a sus países de origen;
nacionalistas vascos, que debido a la proximidad de su tierra
pudieron huir del campo y refugiarse en esa zona de Francia;
pilotos, miembros de la fuerza aérea republicana,
que podían abandonar fácilmente el campo,
empleados por empresas de la zona; españoles (especialmente
agricultores) por los que Francia no sentía ningún
interés, que eran animados a volver a España
(fueron entregados a las autoridades franquistas en Irún,
desde donde fueron enviados al campo de Miranda de Ebro
para su purificación, de acuerdo con la Ley de Responsabilidades
Políticas). Desde 1939 hasta el otoño de 1940,
los internos españoles fueron la presencia mayoritaria
en el campo.
Los
miembros alemanes de las Brigadas Internacionales editaron
un periódico en alemán, “Lagerstimme
KZ Gurs”, del que se produjeron más de 100
ediciones. Los habitantes de los alrededores podían
acercarse al campo para vender comida a los internos.
Al
comenzar la Segunda Guerra Mundial, el gobierno francés
internó a ciudadanos alemanes y otros países
enemigos, así como a franceses considerados peligrosos
por sus ideas políticas y a presos por delitos comunes.
El primer contingente de presos llegó a Gurs el 21
de mayo de 1940, pocos días después de que
se iniciase la invasión alemana. A los españoles
y brigadistas que quedaban en el campo se añadieron:
alemanes que se encontraban en Francia, entre ellos un gran
número de judíos que habían huido del
régimen nazi; ciudadanos de países que habían
quedado en la órbita del Tercer Reich (Austria, Checoslovaquia,
Italia o Polonia); activistas franceses de izquierda; pacifistas
que rechazaban trabajar en la industria de guerra; representantes
de la extrema derecha francesa que simpatizaban con los
nazis; prisioneros ordinarios evacuados del norte del país,
etc.
Con
el armisticio entre Francia y Alemania, en junio de 1940,
la región formaba parte de los territorios gobernados
por Vichy, pasando al control de las autoridades civiles
del régimen colaboracionista. Muchos de los internos,
informados del cambio de la administración del campo,
huyeron y desaparecieron entre la población francesa
que les dio asilo.
A
partir de entonces, el campo fue empleado como campo de
concentración para judíos de cualquier nacionalidad,
excepto francesa, y personas consideradas peligrosas por
el gobierno.
Vichy
lo utilizó para internar a disidentes políticos,
judíos no nacionalizados franceses, judíos
alemanes, personas que habían cruzado ilegalmente
la frontera de la zona ocupada por os alemanes, españoles
que huían de la España franquista, españoles
procedentes de otros campos clausurados, apátridas,
homosexuales, gitanos, indigentes, etc.
En
octubre de 1940 llegó la época más
penosa para el campo. El Gauleiter de la región de
Baden (que también era Gauleiter de Alsacia) decidió
deportar al campo de Gurs entre 6.500 y 7.500 judíos
de Baden (hombres, mujeres y niños), que quedaron
allí bajo administración francesa. Las condiciones
de vida se fueron haciendo cada vez más duras, y
durante el año que permanecieron en el campo murieron
más de 1.000 personas, víctimas del tifus
y la disentería. La deportación de los judíos
de Baden a Gurs es un caso único de la historia del
Holocausto: es la única que se hizo hacia el oeste
de Alemania. De este grupo de internados 755 escaparon,
1.940 pudieron emigrar y 2.820 hombres fueron destinados
a batallones de trabajo.
Al
ponerse en marcha el programa de exterminio en los campos
de Polonia, los 5.500 judíos que se encontraban en
Gurs fueron entregados al régimen nazi. El 18 de
julio de 1942, el SS-Hauptführer Theodor Dannecker
ordenó que se preparasen para su traslado al este
de Europa: a partir del 6 de agosto, fueron enviados al
campo de Drancy y, posteriormente, hacia los centros de
exterminio, la mayoría de ellos hacia Auschwitz.
Tras
la liberación de Francia, se internó en Gurs
a prisioneros de guerra alemanes, colaboracionistas franceses
y combatientes españoles de la resistencia, debido
a su intento de acabar con la dictadura del general Francisco
Franco.
El
campo fue definitivamente clausurado en 1946. En total,
aproximadamente 64.000 presos habían pasado por Gurs,
de los que 18.000 eran judíos, desde la creación
del campo, antes de la Segunda Guerra Mundial. Más
de 1.100 internos murieron en el campo.
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Después de caer en el olvido, desde 1946, en 1979,
en el 40 aniversario de la creación del campo, los
jóvenes de la región comenzaron a airear la
historia del campo mediante conferencias a las que invitaron
a los antiguos deportados. El hecho tuvo una amplia difusión
en la prensa francesa, alemana y española, y en junio
del año siguiente se reunieron en Gurs un centenar
de antiguos detenidos, llegados de numerosos países,
creando la asociación Amicale de Gurs. Desde esa
fecha se celebra anualmente una conmemoración en
la que participan organizaciones judías, exdeportados,
familiares, etc.
En el campo existe actualmente una reconstrucción
de un pabellón, como testimonio de los barracones
que fueron vivienda de los internos. Algunos monumentos
recuerdan a los colectivos de presos que estuvieron internados
en Gurs, los Gursiens, como los denominaban en las poblaciones
de los alrededores y ellos mismos.
Tras la liberación, la asociación francesa
de comunidades judías de los Basses-Pyrénées
se hizo cargo del cementerio del campo, y colocó
un monumento en memoria de las víctimas. Pero con
el paso del tiempo, el cementerio se fue deteriorando. En
1957, el alcalde de Karlsruhe tomó la iniciativa
de que su ciudad se hiciese cargo de la conservación
del cementerio, apoyado por las asociaciones judías
de Baden y las ciudades de Baden de las que procedían
los judíos deportados a Gurs. El cementerio fue restaurado
e inaugurado en marzo de 1963.
Desde 1985 existe en el campo un memorial de los combatientes
de la Guerra Civil española internados en él;
también existe un pequeño cementerio separado
donde se encuentran los fallecidos de este grupo de internado.
En el año 2000, el Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge
renovó en profundidad el cementerio.
El 15 de febrero de 2007, la Asociación Republicana
Irunesa “Nicolás Guerendiain”, con la
colaboración de la organización para la recuperación
de la memoria Bazen-behin, y un grupo de alumnos del Instituto
Pío Baroja de Irún, procedió a realizar
un homenaje y ofrenda floral en las tumbas de los republicanos
muertos en el campo de Gurs. El texto de la placa señala:
“a la memoria de los combatientes republicanos españoles
y de los voluntarios de las Brigadas Internacionales muertos
en el campo de Gurs. Guerra de España, 1936-1939”.
Contacto
Centre
d’Histoire de la Résistance et de la Déportation
14, avenue Berthelot
69007 Lyon
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